Sobre cualquier otra cosa, guarda tu corazón, porque de él emana la vida.
El amor es ese espléndido disparo de la vitalidad humana, una actividad suprema que la naturaleza ofrece a cualquiera para salir de sí mismo y acercarse a otra persona.
He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces confiaron en mí para tomar el tiro que ganaba el partido y lo fallé. He fracasado una y otra vez en mi vida, y por eso tengo éxito.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
Tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de otra persona. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir.
Cuando una puerta se cierra, aunque no lo veas, otra se abre.
¿Por qué las cosas son como son y no de otra manera?
He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito.
Solo hay dos formas de vivir tu vida. Una es pensar que nada es un milagro. La otra es pensar que todo es un milagro.
Para nosotros vivir de otra manera era impensable, la gente honrada que se mataba en trabajos de mierda por unos sueldos de miseria, que iba a trabajar en metro cada día y pagaba sus facturas estaba muerta, eran unos gilipollas, no tenían agallas. Si nosotros queríamos algo lo cogíamos y si alguien se quejaba dos veces le dábamos tal paliza que jamás volvía a quejarse, era una simple rutina ni siquiera lo pensábamos. (Henry)
Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.
El dolor es algo temporal, puede durar un minuto, una hora, un día, o un año, pero al final se acabará y otra cosa tomará su lugar. Sin embargo, si me rindo, ese dolor será para siempre.
En un momento tomas una decisión que te obliga a tomar esta otra y, en suma, obtienes este resultado.
Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica o un egoismo ampliado.
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, del cual se apropia o que “mezcla con su trabajo”. A partir de estos axiomas gemelos –Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria– se construye la justificación para todo el sistema de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, heredar (y, en consecuencia, el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad.
La contraeconomía es la suma de toda acción humana no agresiva que esté prohibida por el Estado. Lo contraeconómico es el estudio y la práctica de la contraeconomía. La contraeconomía incluye el mercado libre, el mercado negro, la economía subterránea, todos los actos de desobediencia civil y social, todos los actos de asociación prohibida (sexual, racial, interreligiosa), y cualquier otra cosa que el Estado, en cualquier tiempo y lugar, opte por prohibir, controlar, regular, gravar o tarifar. La contraeconomía excluye toda acción aprobada por el Estado (mercado blanco) y el mercado rojo (violencia y robo no aprobados por el Estado).
Una asociación de protección mutua contra la injusticia es como una asociación de protección mutua contra el incendio o el naufragio. No hay ninguna razón para obligar a nadie, sea quien fuera, a apoyar o unirse voluntariamente a una de estas asociaciones, ni para obligar a nadie a reunirse con cualquier otra asociación cuyas ventajas — suponiendo que las tenga — no le interesan o cuyos fines y métodos no aprueba.
Sólo un salvaje o un altruista alegaría que apreciar las virtudes de otra persona es un acto de generosidad, y que en lo que concierne a su propio interés y placer egoístas, no hay ninguna diferencia si uno trata con un genio o con un estúpido, si se encuentra con un héroe o con un bandido, si se casa con la mujer ideal o con una prostituta.
¿Pediste una cosa a Dios y te dio otra? Confía. Tú no sabes lo que pides, pero Dios sí sabe lo que te da.
Algún día alguien entrará en tu vida y te hará entender por qué nunca estuviste con otra persona antes.
Dedicarse a servir cervezas o llevar pizzas no te quita dignidad. Tus abuelos lo llamaban de otra forma: Oportunidad.
Tengo una oreja frente a la otra.
Lo que Dios ha creado, el hombre, no debería cambiarlo con estructuras faraónicas. En el problema del agua hay que respetar una España húmeda y otra seca. Este elemento no debe ser alterado sustancialmente por el hombre.
No solo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencerla, y nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir patria, y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte.
El comunismo, como cualquier otra religión revelada, se basa en gran parte en las profecías.
El análisis no se propuso para hacer imposibles las reacciones patológicas, sino para dar libertad al ego del paciente a decidir de una manera u otra.
Cada persona normal, en realidad, solo es normal en la media. Su ego se acerca al del psicótico de alguna manera u otra y en mayor o menor grado.
Obviamente uno debe mantenerse responsable de los malos impulsos de sus propios sueños. ¿De qué otra manera uno podría tratar con ellos? A menos que el contenido del sueño bien entendido sea creado por espíritus extraños, es parte de mi propio ser.
Un hombre estaba sentado tranquilo, leyendo el periódico, cuando su mujer, furiosa, llega de la cocina y le endiña con una sartén que casi le abre la cabeza. - ¡Por Dios! ¿Pero, qué coño te pasa? - ¡¡¡Es por el papelito que encontré en el bolsillo de tu pantalón!, ¡cabrón!, ¡con el nombre de "Marylou" y un número!!! - Joder, cariño... ¿te acuerdas del día que fui a los caballos? Pues Marylou era el caballo al que aposté, y el número es cuánto estaban pagando por la apuesta.. Satisfecha, la mujer se retiró pidiéndole disculpas. Días después, estaba él nuevamente sentado tranquilo, cuando recibe otra soberana hostia, pero esta vez con la olla a presión. Aturdido y cabreado le dice:¡¡¡¡¡¡COJONES, pero se puede saber qué coño te pasa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ NADA, cariño...........!!!!!TU CABALLO AL TELEFONO!!!!!