¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar! Dime, mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes tú adónde va?
Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.
El verdadero paraíso no esta en el cielo, sino en la boca de la mujer amada.
Teme el amor de la mujer más que el odio del hombre.
Para una mujer, el primer beso es el final del principio; para un hombre, el comienzo del final.
En cuanto a amores, tengo otra superstición: imagino que la mayor desgracia que le puede suceder a un hombre es que una mujer le diga que le quiere.
Un hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.
El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.
La pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.
El amor del hombre es algo aparte en su vida, mientras que el de la mujer es su existencia entera.
La mujer no se hizo de la cabeza del hombre para que fuera dominada, ni de sus pies para que fuera esclavizada, sino de un costado para tenerlo cerca del corazón.
Ama a una nube, ama a una mujer, pero ama.
Una mujer llega a la convicción de que es amada, más por lo que adivina, que por lo que le dicen.
Cuando los hombres prometen a una mujer que la amarán siempre suponen a su vez que ellas les promenten ser siempre amables; si ella falta a su palabra, ellos no se creen obligados por la suya.
Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra.
Nunca llores por culpa de un querer, porque ningún hombre se merece lágrimas de una mujer.
La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona.
La diferencia de la infidelidad en los dos sexo es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre.
El que ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil.
La mujer es el motor de la escoba.
Ninguna mujer es fea por el agujero por donde mea.
Mi única religión es un cuerpo de mujer.
El sexo es la ecuación perfecta, pues la mujer eleva el miembro a su máxima expresión, lo encierra entre paréntesis (:-), le extrae el máximo factor y, por último, lo reduce a su mínima expresión.
No hay mujer fea, sino whiskys de menos.
Ninguna mujer es fea.....por donde mea.
La mejor manera que tiene el hombre para vengarse de una mujer, es hacerle el amor en el menor tiempo posible.
La última vez que estuve dentro de una mujer, fue cuando visité la estatua de la libertad.
La mujer honesta, lo presta, por ser bonita, al que más insista.
No hay mujer frígida, sino hombre inexperto.
Cuando haces el amor con una mujer lo más importante es que en esos momentos ella sienta que le amas.