Patrimonio es un conjunto de bienes. Matrimonio es un conjunto de males.
El matrimonio, como los injertos, prende bien o prende mal.
Matrimonio y mortaja, del cielo bajan.
El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario en ambas partes.
El matrimonio pone fin a muchas locuras cortas con una larga estupidez.
El matrimonio, al contrario de la fiebre, empieza con calor y termina con frío.
El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno.
Desde que se inventó el matrimonio, la felicidad de la mujer la dicta el bolsillo del hombre.
Bueno es estar casado si no tuviese cuidado.
La principal causa del divorcio es el matrimonio.
El patrimonio es un conjunto de bienes; el matrimonio, un conjunto de males.
De no ser porque el matrimonio hereda las cosas a los hijos, yo no me casaría... Prefiero pensar que me casaré con la mujer que amo y no con una esposa.
No hay que elegir a la esposa, sino a la mujer que uno elegiría como amigo si fuera hombre.
El divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo.
El matrimonio es una gran institución para quien admira las instituciones.
Un matrimonio feliz, es una larga conversación que siempre parece demasiado corta.
¿Por qué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada.
La vida familiar más feliz la arrastra un viudo sin hijos.
De tales bodas, tales costras.
El que se casa por todo pasa.
Los hombres se cansan por cansancio, las mujeres por curiosidad, ambos llevan una decepción...
El matrimonio es una situación en la que ninguna mujer obtiene lo que esperaba y ningún hombre espera lo que obtiene.
En todo matrimonio que ha durado más de una semana hay motivos para el divorcio. La clave está en encontrar siempre motivos para el matrimonio.
Marido rico y necio, no tiene precio.
Si tu hermano se casa, desconfía de tu cuñada.
El matrimonio es como un submarino: puede flotar, pero está hecho para hundirse.
El melón y el casamiento deben ser un acercamiento.
El matrimonio es el principio de una novela sin final.
La única objeción al matrimonio científico que merece una atención definitiva es que tal cosa sólo podría imponerse a esclavos inimaginables y cobardes. No sé si los casamenteros científicos tienen razón o no cuando dicen que la intervención médica produciría hombres fuertes y sanos. Solo estoy seguro de que, si así fuera, el primer acto de los hombres fuertes y sanos sería aplastar la intervención médica.
Hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos mismos violan, se parecen a los generales que huyen cobardemente del enemigo, quienes sin embargo, quieren que sus soldados sostengan el puesto con valor.
El matrimonio es una institución social que crea un vínculo conyugal entre sus miembros. Este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres. El matrimonio establece entre los cónyuges —y en muchos casos también entre las familias de origen de éstos— una serie de obligaciones y derechos.