De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Yeso y cal cubren muchos males.
La muerte es el menor de todos los males.
La muerte es el remedio de todos los males; pero no debemos echar mano de éste hasta última hora.
La enorme multiplicación de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra época.
Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
La sabiduría de este mundo es la madre y raíz de todos los males.
¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!.
Para la felicidad son menos nefastos los males que el aburrimiento.
El orgullo engendra al tirano. Cuando el orgullo, tras acumular imprudencias y excesos, se eleva sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males del que no hay salida.
Lo importante no es curarse, sino vivir con sus males.
El origen de todos los males es la codicia.
El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.
La necedad es la madre de todos los males.
Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado.
Por conservar la libertad, la muerte, que es el último de los males, no debe temerse.
En política hay que sanar los males, jamás vengarlos.
En política siempre hay que elegir entre dos males.
Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.
El sufrimiento depende no tanto de lo que se padece cuanto de nuestra imaginación, que aumenta nuestros males.
Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio.
El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.
Debemos buscar otra causa para nuestros males que no sea Dios.
Si eliges entre el menor de dos males, al final del día, sigues teniendo mal.
Aunque apenas pueda resistir mis males, prefiero padecerlos a merecerlos.
El que no aplique nuevos remedios debe esperar nuevos males, porque el tiempo es el máximo innovador.
Quien canta, sus males espanta.
La mayoría de los males les vienen a los hombres por no quedarse tranquilos en casa.
El hombre padece pocos males, si se exceptúan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.
Los males llegan volando y se alejan cojeando.