A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Sólo hay una cosa cierta: al instante pintar lo que ve. Cuando lo tienes, lo tienes. Cuando no es así, que comenzar de nuevo. Todo lo demás son tonterías.
Ya no tienes que estar solo con tus pensamientos. No tienes que procesar nada. Puedes llamar a alguien para que haga algo y, en ese instante, te sentirás mejor.
Los primeros momentos de sueño son una imagen de la muerte, un nebuloso apretón que torpedea nuestros pensamientos y hace imposible determinar el instante exacto en que el 'yo', bajo otra forma, continúa la tarea de la existencia.
Una mañana, en febrero de 1986, de la nada, experimenté una realización. En un instante, descubrí que cuando yo creía mis pensamientos estresantes, sufrí, pero cuando les pregunté, no sufrí.
La eternidad es un mero instante, el tiempo suficiente para una broma.
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como en las películas, nace y renace en cada saboreador.
Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, por un instante, en el paraíso.
Todo lo que es hermoso tiene su instante, y pasa.
Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.
La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.
¿La cuestión de la fe? Me la planteo todos los días, sin cesar. He dicho no. He dicho no a Dios, si se me permite expresarme de esta manera brutal; pero la cuestión se replantea a cada instante. Estoy obsesionado, digámoslo claramente, obsesionado, si no por Dios, por el no-Dios. Así es.
El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuertes para matarnos en un instante, se convierten en una necesidad diaria.
Basta un instante de cerrar los ojos para convertir a un hombre pacífico en un guerrero.
El instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro.
Soledad: Un instante de plenitud.
Un instante de lucidez, sólo uno; y las redes de lo real vulgar se habrán roto para que podamos ver lo que somos: ilusiones de nuestro propio pensamiento.
La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante. Cuando falta esa sensación uno quisiera morir.