¿Que importa que el gato sea blanco o negro con tal de que cace ratones?.
Que procedas del cielo o del infierno, ¿qué importa, oh, belleza! ¡Monstruo enorme, horroroso, ingenuo! Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta a un infinito que amo y jamás he conocido.
Cuando conozco a alguien, no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
¿Qué importa saber qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
El que cae desde una dicha bien cumplida, poco le importa cuán hondo sea el abismo.
No me importa que la gente mire sus relojes cuando estoy hablando, pero es excesivo que además los sacudan para asegurarse de que funcionan.
No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma.
No me importa lo mucho que hablen mis ministros, siempre que hagan lo que yo les digo.
Cuando un pueblo se ha vuelto incapaz de gobernarse a sí mismo y está en condiciones de someterse a un amo, poco importa de dónde proceda éste.
Lo que importa no es pensar en el pasado ni en el futuro. Lo importante es vivir el ahora.
Yo no sé quién fue mi abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto.
Un hombre debe vivir el presente y ¿qué importa quién eras la semana pasada, si sabes quién eres hoy?
Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas.
Si llamas experiencias a tus dificultades y recuerdas que cada experiencia te ayuda a madurar, crecerás fuerte y feliz, no importa cuán adversas parezcan las circunstancias.
No tengo derecho a decir o hacer nada que disminuya a un hombre ante sí mismo. Lo que importa no es lo que yo pienso de él, sino lo que él piensa de sí mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen
¿Qué importa errar menos quien ha acertado más?