Supriman a las esposas y ya no habrá divorcios.
Me ha dado por la filantropía. En vez de pagar impuestos, voy a destinar mi dinero a la Fundación para el Cuidado y Mejora de Mr. Groucho Marx.
Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.
Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo también lo fuera.
Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un juicio con jurado.
Harpo heredó las cualidades de mi madre: amabilidad, comprensión y cordialidad. Yo heredé lo que quedaba.
-¿Me deja su chaqueta, señor Marx? -Sí, que la tengan lista para el jueves. (En el guardarropa)
Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles.
En materia de animales domésticos, no hay ninguno que se pueda comparar con una sencilla corista carente de pedigrí.
Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe sea mayor que el de la heroína.
Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo.
Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asignen para llevarlas a cabo.
¿Pagar la cuenta...? ¡Qué costumbre tan absurda!
Lo bueno de las revistas musicales es que convives con treinta o cuarenta coristas que exhiben partes de su anatomía que en otros ámbitos reservan para el hombre con el que se casan.
La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo.
Mi perro no me habla desde que le mordí.
Cualquiera que diga que puede ver a través de las mujeres se está perdiendo muchas cosas.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.
Humphrey Bogart vino la otra noche a casa y acabó completamente borracho, algo por otra parte bastante normal en él. Cuando va cocido es un pesado, pero la verdad es que no mejora mucho cuando está sobrio.
Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.
Hoy no tengo tiempo para almorzar. Tráigame directamente la cuenta.
En 1959 asistí a 336 cenas. Sólo fui invitado a 12.
Salvo en la ropa, en los institutos de belleza y en Sinatra, las mujeres no coinciden en nada.
Hija, ¿dónde conociste a ese tal Daniel? ¿En un ascensor? ¿Subía o bajaba? Porque cuando un ascensor baja produce una sensación en el estómago que puede confundirse con el amor.
¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
Sólo hay una cosa más falsa que mi bigote: yo.
¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.
No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso, me he ganado la vida muy bien durante varios años haciéndome pasar por uno de ellos.
Descubrí que los gustos de la mujer con la que conviví durante dos años eran exactamente como los míos: a los dos nos encantaban las chicas.
¿Por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.
Humor o humorismo (del latín: humor, -ōris) es definido como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas.