Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Resulta de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy en día criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y completamente ciertas.
Cuando era joven leía casi siempre para aprender; hoy, a veces, leo para olvidar.
Un actor es un señor que hoy come faisán y mañana se come las plumas.
Muchos críticos de hoy han pasado de la premisa de que una obra maestra puede ser impopular, a la premisa de que si no es impopular no puede ser una obra maestra.
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las fronteras del saber, por muy lejos que se eleven, siempre tendrán delante un infinito mundo de misterio.
Hoy todo el mundo parece idéntico porque nadie tiene tiempo para diferenciarse, ni siquiera tiene tiempo para comprar.
Opino, como los romanos de antaño, que el general de hoy debe ser mañana, si es necesario, soldado raso.
Alumbra el día de mañana con el de hoy.
Nos hemos de liberar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia.
La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy.
Al progreso no hay quien lo detenga. Dios creó el mundo en seis días. ¿Y qué tenemos hoy? La semana de cinco días.
La humanidad progresa. Hoy solamente queman mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mí.
Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco.
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida y le faltan al respeto a sus maestros.
Nunca es tarde para hacer el bien; haz hoy lo que no hiciste ayer.
Un hombre debe vivir el presente y ¿qué importa quién eras la semana pasada, si sabes quién eres hoy?
Coged las rosas mientras podáis, que el tiempo vuela. La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta.
Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna para lo porvenir.
Nadie es tan viejo que no pueda vivir un año más, ni tan joven que hoy no pudiera morir.
El hoy es discípulo del ayer.
Un hombre nunca debe avergonzarse por reconocer que se equivocó, que es tanto como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer.
El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.
En la utopía de ayer se incubó la realidad de hoy, y en la utopía de mañana surgirán nuevas realidades.
Sólo por hoy trataré de vivir únicamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.