Dichoso aquel que, corriendo entre los escollos de la guerra, la política y las desgracias públicas, preserva su honor intacto.
El honor es la poesía del deber.
El honor no se gana en un día para que en un día pueda perderse. Quien en una hora puede dejar de ser honrado, es que no lo fue nunca.
La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas.
Toda persona honrada prefiere perder el honor antes que la conciencia.
El mayor crimen es preferir la vida al honor y, por vivir la vida, perder la razón de vivir.
La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor.
Rechazo toda violencia en la educación de un alma tierna que se adiestra para el honor y la libertad.
Es más acertado contener a los niños por honor y ternura, que por el temor y el castigo.
Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.
Nos reímos del honor y luego nos sorprendemos de encontrar traidores entre nosotros.
En un espíritu corrompido no cabe el honor.
Un favor bien retribuido es tan maravilloso como el honor, para el que lo confiere y el que lo recibe.