Para gozar íntimamente y para amar se necesita soledad, mas para salir airoso se precisa vivir en el mundo.
No me casaré hasta que encuentre a la que me haga gozar más que una partida de póquer.
Cuando te levantas por la mañana, piensa que es un privilegio precioso estar vivo - respirar, pensar, gozar, amar.
Cuando te levantas por la mañana, piensa en lo que es un privilegio precioso: estar vivo, respirar, pensar, gozar, amar.
Para gozar de buena salud, para traer la verdadera felicidad a la familia de uno, para llevar la paz a todos, uno debe primero disciplina y espíritu propio control de uno. Si un hombre puede controlar su mente, puede encontrar el camino hacia la iluminación, y toda la sabiduría y la virtud, naturalmente, vienen a él.
Una mente contenta es la bendición más grande que un hombre puede gozar en este mundo.
Amar es sufrir amablemente; es gozar de una ansiedad perenne, de un sobresalto siempre renovado.
Carpe Diem (aprovecha el día presente). Palabras que nos recuerdan que la vida es corta y debemos apresurarnos a gozar de ella.
Yo podría ser el último paria de mi reino, un leproso abandonado por todos, sin recuerdos y sin esperanza de gozar de algo, y aún así quisiera vivir.
Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir, y no dormir sin soñar. Descansar es empezar a morir.
Quien escribe gusta del halago, pero el 'escritor' en cambio, ha de aprender a gozar con el arrecio, con el golpe de martillo sobre el yunque de su obra. Sólo así podrá forjar sus hechos.
La envidia es causada por ver a otro gozar de lo que deseamos; los celos, por ver a otro poseer lo que quisiéramos poseer nosotros.
Hay dolores que matan, pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ella.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.
El que renuncia a un derecho solamente se quita de en medio para poder gozar del mismo sin impedimento de su parte.
Si queremos gozar de la paz, debemos velar bien nuestras armas; si deponemos las armas, nunca tendremos paz.
No hemos de gozar con mayor deleite las cosas que nos han costado caras, ni con menos las que no nos han costado nada.