Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya.
Ningún pesimista ha descubierto nunca el secreto de las estrellas, ni navegado hacia una tierra desconocida, ni abierto una nueva esperanza en el corazón humano.
La ignorancia es la noche de la mente: una noche sin luna ni estrellas.
Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.
Cuando siento una necesidad de religión, salgo de noche para pintar las estrellas.
Los niños son como las estrellas. Nunca hay demasiados.
La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados levantan a las estrellas.
¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la flor al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas.
Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Si conociéramos el verdadero fondo de todo tendríamos compasión hasta de las estrellas.
Medita al atardecer, mirando las estrellas y acariciando a tu perro; es un remedio infalible.
He sido un hombre que busca y aún lo sigo siendo, pero ya no busco en las estrellas ni en los libros, sino en las enseñanzas de mi sangre.