No hagas nada en contra de tu conciencia, incluso si el Estado te lo exige.
La felicidad es ese estado de conciencia que proviene del logro de los propios valores.
¡Vuelta al gimnasio! He estado casi una hora en la bici. Hasta que el entrenador me ha dicho: "¡Pedalea de una puta vez, gordo de mierda!"
No es un crimen ser un ignorante en ciencia económica, que es, después de todo, una disciplina especializada, además considerada por la mayor parte de la gente como una ciencia lamentable. Pero sí es totalmente irresponsable tener una opinión radical y vociferante en temas económicos mientras que se está en ese estado de ignorancia.
El mercantilismo, el cual alcanzó su máximo en la Europa de los siglos diecisiete y dieciocho, era un sistema del estatismo que empleaba la falacia económica para construir una estructura de poder imperial, así como subsidios especiales y privilegios monopólicos para individuos o grupos favorecidos por el estado.
En el estado socialista ideal, el poder no atraerá a maniáticos sedientos de poder. La gente que toma decisiones no mostrará el más leve sesgo debido a sus propios intereses. No habrá forma de que un hombre inteligente manipule las instituciones para servir a sus propios intereses. Y los ríos fluirán montaña arriba.
El papel de los intelectuales progresistas es servir como tejedores de complejas apologías para informar a las masas de que las cabezas del estado corporativista estadounidense gobierna por el “bien común” y el “bienestar general”, como el sacerdote del despotismo oriental que convencía a las masas de que su emperador era omnisciente y divino.
La habitual reaproximación tripartita de grandes empresas, grandes sindicatos y gran gobierno simboliza la organización de la sociedad por bloques, sindicatos y corporaciones, regulados y privilegiados por los gobiernos federales, estatales y locales. Esto en esencia totaliza el “estado corporativo”, que, durante la década de 1920, sirvió como faro para grandes empresarios, grandes sindicatos y muchos intelectuales progresistas como el sistema adecuado.
El Estado de Bienestar empezó a deteriorarse cuando Pablo Alborán empezó a caminar bufando con camiseta de manga corta. Si ya no obedecemos las leyes de la termodinámica, no sé qué será de este país.
Fíjate en ti. No lo digo con desprecio, pero fíjate bien. El material del que estás hecho es blando y tu energía depende de la oxidación ineficiente de la materia orgánica. Cada noche entras en un estado de coma y sueñas, ¿pero de qué sirven los sueños si casi nunca se cumplen? Piensas "es cierto", pero te equivocas frecuentemente y ante la menor variación externa pierdes tu eficiencia. Eres alterable, eres imperfecto. En cambio, yo, preferiría sentir lo que tú sientes. (Arnold Schwarzenegger)
Si uno tiene el concepto que yo tengo de la España plural, hay margen más que suficiente para el acuerdo con los nacionalistas, tanto en términos económicos como de concepción de Estado.
El objetivo conjunto de la política práctica es mantener a la población en un estado constante de alarma —y por lo tanto de clamor— que se lleva a la seguridad, mediante una serie interminable de duendes, todos ellos imaginarios.
Un Estado beligerante se permite a si mismo malas acciones como, por ejemplo, cada acto de violencia, al igual que deslegitima al individuo.
Dondequiera que voy me parece que un poeta ha estado allí antes que yo.
El Estado es una banda de ladrones en grande.
Los filósofos de antes decían: "Buena frase. Voy a escribir un libro". Los de ahora dicen: "Buena frase. Va para el estado de Tuenti".
Sin embargo, la innovación viene de la gente que se reúne en los pasillos o se llama unos a otros, a las 10:30 de la noche, con una nueva idea, o porque se dieron cuenta de algo que cambia radicalmente la forma en que hemos estado pensando en un problema.
Lo siento, es verdad. Tener hijos te cambia el punto de vista de estas cosas. Nacemos, vivimos por un breve instante, y morimos. Ha estado ocurriendo durante mucho tiempo. La tecnología no está cambiando mucho más -en todo caso.
El monopolio de la emisión de dinero gubernamental, como el monopolio postal, no tiene su origen en el beneficio para el pueblo, sino únicamente en el deseo de aumentar los poderes coercitivos del Estado.
Los socialistas tomaron de los conservadores la devoción hacia la coerción y los medios estatistas para tratar de lograr sus objetivos liberales. La armonía industrial y el crecimiento se alcanzarían sobredimensionando el Estado hasta convertirlo en una institución todopoderosa, reguladora de la economía y de la sociedad en nombre de la "ciencia".
El Estado socialista, no contento con el logro liberal de la razón y la libertad para la investigación científica, pondría el gobierno de los científicos por sobre todos los demás; no conforme con la medida liberal de dejar a los trabajadores en libertad de alcanzar una prosperidad jamás pensada, instalaría el gobierno de los trabajadores por encima de todos los demás —o, mejor dicho, el gobierno de políticos, burócratas y tecnócratas en su nombre—
No conforme con el credo liberal de igualdad de derechos, de igualdad ante la ley, el Estado socialista pisotearía esa igualdad en nombre de monstruosos y quiméricos objetivos de igualdad o uniformidad de resultados —o más bien, erigiría una nueva elite privilegiada, una nueva clase, con el objetivo de hacer realidad esa igualdad imposible.
En resumen, cuanto más se han aumentado los gastos del estado en seguridad social y seguridad pública, más se han erosionado nuestros derechos de propiedad privada, más se ha expropiado, confiscado, destruido, o depreciado nuestra propiedad, y más se nos ha privado del fundamento de toda la protección: la independencia económica, la fortaleza financiera, y la riqueza personal.
¿Llevas más de 10 años trabajando en una empresa y quieres seguir cobrando sin hacer nada aprovechándote del resto de trabajadores y empresarios? Tu ideología es el #socialismo. Pide al Estado más protección laboral.
En un Estado totalitario, la situación es, en todos los ámbitos, la misma que en otros países domina en algunos aspectos en tiempos de guerra. Se ocultará a la gente todo lo que pueda provocar dudas sobre la competencia del Gobierno o crear descontento. Las bases de comparación desfavorables con las condiciones de otro lugar; el conocimiento de las posibles alternativas frente a la dirección efectivamente tomada; la información que pueda sugerir el fracaso del Gobierno en el cumplimiento de sus promesas o en aprovechar las oportunidades de mejorar la situación, todo se suprimirá. Por consecuencia, no habrá campo donde no se practique una intervención sistemática de la opinión y no se fuerce a una uniformidad de criterios.
Facebook debería limitar el número de veces que puedes cambiar el estado de tu relación. Después de 3 veces debería poner: "Inestable".
Si has estado votando por políticos que han prometido darte cosas a costa de otros, no tienes derecho a quejarte cuando tomen tu dinero y lo den a otro, incluyendo a ellos mismos.
La economía, como la religión, debe estar separada del Estado, y por las mismas razones.
Tomando al Estado dondequiera que se encuentre, investigando su historia en cualquier punto, no se ve ninguna diferencia entre las actividades de sus fundadores, administradores y beneficiarios y las de una clase de criminales profesionales.
Si se estableciera un régimen de completa libertad económica, la libertad social y política surgirían automáticamente. Y hasta que eso ocurra, ni la libertad social ni la política pueden existir. Aquí se ve claramente por qué el Estado nunca tolerará el establecimiento de la libertad económica (...) Si lo hiciera, estaría firmando su sentencia de muerte.