No digas que ningún sentimiento es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros sentimientos, hermosos y magníficos, y cada uno de ellos, cuando se comete una injusticia contra él, es una estrella que apagamos.
Contra los valores afectivos no valen razones, porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera verdad.
Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; no sea que te chamusques a ti mismo.
Debemos desconfiar unos de otros. Es nuestra única defensa contra la traición.
En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia.
Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros o lucha contra una injusticia, transmite una pequeña onda de esperanza.
En los momentos de ansiedad, no trates de razonar, pues tu razonamiento se volverá en tu contra; es mejor que hagas esas elevaciones y flexiones de brazos que ahora se enseñan en todas las escuelas; el resultado te sorprenderá. Así, el profesor de filosofía te envía al de gimnasia.
No hay puerto seguro contra el desleal ni enemigo mayor que el encubierto.
Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.
Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.
Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda.
Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento,tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
La sociedad es en todos los sitios una conspiración contra la personalidad de cada uno de sus miembros.
Un espíritu histórico no puede dudar de que ha llegado el momento de la resurrección y que precisamente los acontecimientos que parecieron dirigirse en contra de su activación y amenazaban con consumar su hundimiento, han sido los signos más favorables de su regeneración.
La única defensa contra el mundo es un conocimiento perfecto de él.
En su lucha contra el individuo, la sociedad tiene tres armas : ley, opinión publica y conciencia.
Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen.
El terrorismo nace del odio, se basa en el desprecio de la vida del hombre y es un auténtico crimen contra la humanidad.
La amistad entre dos mujeres comienza o termina siendo un complot contra una tercera.
Sostengo que quien infringe una ley porque su conciencia la considera injusta y acepta voluntariamente una pena de prisión, para que se levante la conciencia social contra esa injusticia, en realidad, demuestra un respeto superior por el derecho.
Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción.
Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado.
Un buen remedio contra la enfermedad del yuppie: invierte más tiempo en tu trabajo que trabajo en tu tiempo.
Las coronas de laurel son arrebatadas por un soplo de brisa; contra las coronas de espinas, nada puede la tempestad.
El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad.
No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.
Hay muy buenas protecciones contra la tentación, pero la más segura es la cobardía.
El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda.
Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.