Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.
¿Has cumplido con tu deber? Confía en el cielo, que no te abandonará.
El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él.
La adulación, bajeza del que adula; engaño del adulado y aún bajeza de ambos; porque su bajeza muestra el que disfruta de su adulación, que no confía en el valor de sus méritos.