La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.
La función última de la crítica es que satisfaga la función natural de desdeñar, lo que conviene a la buena higiene del espíritu.
La literatura puede ser una buena terapia personal, una especie de psicoanálisis por el que no se paga al psicoanalista.
Estoy seguro de que la buena música la vida alarga.
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como en las películas, nace y renace en cada saboreador.
Una buena novela nos dice la verdad sobre su protagonista; pero una mala nos dice la verdad sobre su autor.
La mejor defensa contra la mala literatura es una experiencia plena de buena literatura; así como para protegerse de los bribones, es mucho más eficaz relacionarse realmente con personas honestas que desconfiar por principio de todo el mundo.
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.
La medicina ha prolongado nuestra vida, pero no nos ha dado una buena razón para seguir viviendo.
Al mal tiempo, buena cara.
Esto se llama perseverancia en una buena causa y obstinación en una mala.
El mayor placer que conozco es hacer una buena acción en secreto y dejar que se descubra por accidente.
Una buena conciencia no teme a ningún testigo.
Un poco de rebelión de vez en cuando es buena cosa.
No hay ninguna buena cosa que no tenga su base en la razón.
Un grano de buena experiencia a los 9 años, vale más que un curso de moral a los 20.
La buena conciencia es como una almohada.
Por encima del talento están los valores comunes: disciplina, amor, buena suerte, pero, sobre todo, tenacidad.
La gente buena, si se piensa un poco en ello, siempre ha sido gente alegre.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan todas las cosas y obstáculos que quieran destruirlas y se interpongan en su camino.
La confianza debe darnos paz. No basta con tener buena fe, hay que demostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.
Más vale una buena esperanza que una posesión ruin.
Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.
No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo quien ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y hermosa es la vida.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
La compasión, buena siempre, es en muchos casos la celestial precursora de la justicia.
La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes.
Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
Nunca existió una buena guerra ni una mala paz.