Lo experimentado como externo no pertenece a los internos intencionales, aunque nuestra experiencia de ello resida allí, como experiencia de lo externo.
Aunque es cierto que las alegrías son cortas, tampoco nuestros pesares son muy largos.
Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta.
Aunque el orgullo no es una virtud, es padre de muchas virtudes.
El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.
Aunque tengamos la evidencia de que debemos vivir constantemente en la oscuridad y en las tinieblas, sin objeto ni fin, hay que tener esperanza.
La tristeza, aunque esté siempre justificada, muchas veces sólo es pereza. Nada requiere menos esfuerzo que estar triste.
Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.
Una necedad, aunque la repitan millones de bocas, no dejan de ser una necedad.
¿Qué ve el ciego, aunque se le ponga una lámpara en la mano?
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
Nadie puede amar sus cadenas, aunque sean de oro puro.
Aunque las mujeres no somos buenas para el consejo, algunas veces acertamos.
Yo defendería la ley, aunque no fuera más que para protegerme de mí mismo.
Las ciudades, como los sueños, están construidas con deseos y miedos, aunque el hilo de su historia sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y todo esconda otra cosa.
Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.
¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío, aunque yo no la tenga con él?
Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.
En materia de gobierno, todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.
Nadie es dueño de la multitud aunque crea tenerla dominada.
Todas las personas mayores fueron niños en algún momento, aunque pocas lo recuerdan.
Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.
Las despedidas siempre duelen, aunque haga tiempo que se anhelan.
Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.
Es un error creer que uno está rodeado de tontos, aunque sea verdad.
Es mejor cojear por el camino que avanzar a grandes pasos fuera de él. Pues quien cojea en el camino, aunque avance poco, se acerca a la meta, mientras que quien va fuera de él, cuanto más corre, más se aleja.
Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: Habla con verdad. Segundo: No te dejes dominar por la cólera. Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.
La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hace que no se valoren, y la escasez, incluso de las malas, se valora en algo.