En aquellos días, el servicio de reserva duraba seis años, lo cual, por cierto, era tres veces más largo que el servicio en el ejército regular, aunque para ser sincero, no pude cumplir toda mi obligación porque estaba tomando clases de actuación y me dijeron que podía pasar mi último año.
En aquellos días, el boxeo era muy glamoroso y romántico. Escuchabas las peleas por la radio, y un buen locutor hacía parecer que era una lucha entre gladiadores.
Aquellos impecables autores son los que nunca escribieron.
El secreto de poner en ridículo a las personas reside en conceder talento a aquellos que no lo tienen.
La minoría más pequeña del mundo es el individuo. Aquellos que niegan los derechos individuales no pueden pretender además ser defensores de las minorías.
Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.
Después de aquellos que ocupan los primeros puestos, no conozco a nadie tan desgraciado como quien los envidia.
Los amores más duraderos son aquellos en los que uno de los dos amantes es extraordinariamente celoso.
Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.
¡Quién necesita piedad, sino aquellos que no tienen compasión de nadie!
Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.
Nuestra envidia dura siempre más que la dicha de aquellos que envidiamos.
La ciencia tiene sus hipócritas, no menos que la virtud, y no menos engañado pasa el vulgo por aquellos que por estos. Muchos los que parecen sabios en realidad no lo son.
Como amo la libertad, tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.
Los países libres son aquellos en los que son respetados los derechos del hombre y donde las leyes, por consiguiente, son justas.
Ningún favor produce una gratitud menos duradera que el don de la libertad, especialmente entre aquellos pueblos dispuestos a hacer un mal uso de ella.
Una dulce y triunfante libertad se apodera de aquellos que saben que van a morir pronto.
La libertad no es posible más que en aquellos países en que el derecho predomina sobre las pasiones.
En aquellos días aprendí dónde hay que interrumpir la discusión para que no se convierta en embuste y dónde debe comenzar la resistencia para salvaguardar la libertad.
Los mayores enemigos de la libertad no son aquellos que la oprimen, sino los que la ensucian.
Aquellos que ceden la libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni la libertad ni la seguridad.
Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquellos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen.
Cultiva sólo aquellos hábitos que quisieras que dominaran tu vida.
Deberíamos conocer qué nos confunde de aquellos con los que vivimos y a quienes queremos.
Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo solo con dinero.
En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él.
La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy.
Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es resultado de imitar a aquellos a los que no podemos parecernos.
La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir.
El futuro no será dominado por aquellos que están atrapados en el pasado.