No puedo existir sin ti; olvido todo menos volver a verte. Mi vida parece detenerse allí; no veo nada más. Me has absorbido. En el momento presente, siento como si me estuviera disolviendo... Me sorprendió que los hombres puedan morir mártires de la religión; eso me estremeció. Me estremezco solo de pensarlo; ¿podría ser mártir de mi propia religión? El amor es mi religión. Podría morir por ello. Podría morir por ti. Mi credo es el amor y tú eres su único principio. Me has llevado por un poder que no puedo resistir.
John Keats [ʤɒn ki:ʦ] fue uno de los principales poetas británicos del Romanticismo.
Durante su corta vida su obra fue objeto de constantes ataques y no fue sino hasta mucho después que fue completamente reivindicada. La lírica de Keats se caracteriza por un lenguaje exuberante e imaginativo, atemperado por la melancolía. Keats tenía con frecuencia la sensación de trabajar a la sombra de los grandes poetas del pasado y sólo hacia el final de su efímera vida, cuando sentía cerca la oscuridad de la muerte, fue capaz de producir sus poemas más auténticos y memorables.