El tacto y la diplomacia están bien en las relaciones internacionales, en la política, incluso en los negocios, la ciencia sólo importa una cosa, y esa es la realidad.
En nuestra evaluación de los resultados psicoanalíticos, hemos clasificado a quienes abandonaron el tratamiento junto con a quienes no mejoraron. Esto parece razonable: un paciente que no logra terminar su tratamiento y no mejora, sin duda, es un fracaso terapéutico.
El tacto y la diplomacia son importantes en las relaciones internacionales, en la política e incluso en los negocios; la ciencia, en cambio, solo se preocupa por una cosa: la realidad.
Hans Jürgen Eysenck. , psicólogo conductista factorialista inglés de origen alemán, especializado en el estudio de la personalidad.
En 1934 se vio forzado a emigrar de la Alemania nazi, refugiándose hasta 1939 en Francia y luego en el Reino Unido. Estudió en la Universidad de Londres, desplegando sus funciones como psicólogo entre los años 1942 y 1945 en el hospital londinense de Mill Hill y, desde 1945, en el hospital Maudsley dependiente de la Universidad de Londres. Entre 1950 y 1955 fue director de la Unidad de Psicología del Instituto de Psiquiatría y luego, entre 1955 y 1984, jefe de cátedra de la carrera de Psicología en la Universidad de Londres, universidad en la que recibió el título de doctor emérito. En 1952 publicó un artículo en el cual refería que la ausencia de tratamiento era igual o aún mejor que la psicoterapia psicoanalítica.