Recopilación de 17 frases de maldad de autores de Italia. Descubre las mejores citas sobre maldad de autores nacidos en Italia.
No hay mal en el mundo y sin remedio.
Soy quizá un seguidor tardío de Zoroastro y creo que el fundamento de la vida se basa en la lucha entre las dos fuerzas opuestas del bien y del mal.
Para empezar conmigo mismo, pues, las palabras de los hombres que me conciernen, varían ampliamente, ya que al juzgar casi cada uno está influido no tanto la verdad como por la preferencia, y el bien y el mal informe por igual no conocer límites.
No soy un pesimista, de percibir el mal allí donde existe es, en mi opinión, una forma de optimismo.
La ambición no es en sí mismo un mal, ni él a sentencia cuyo espíritu le lleva a buscar fama maneras dignas y honorables.
La vejez es el mal supremo, ya que priva al hombre de todos los placeres al mismo tiempo a sus apetitos se mantengan, y que trae consigo cada dolor posible. Sin embargo, los hombres temen a la muerte y la vejez deseo.
Dejo a otros la decisión en cuanto a las tendencias buenas o malas de mi personaje, pero como es que brilla sobre mi rostro, y no puede ser detectado fácilmente por cualquier fisonomista.
La muerte no es malo, ya que libera al hombre de todos los males y se lleva sus deseos, junto con las recompensas del deseo.
Voy a empezar con esta confesión: lo que he hecho en el curso de mi vida, ya sea bueno o malo, se ha hecho libremente, soy un agente libre.
¿Qué mal hay en ver a un hombre posee a una mujer? ¿Por qué, los animales serían más libres que nosotros!
Que en el hombre que no puede ser domesticada no es su maldad, pero su bondad.
La tarea del educador consiste en ver que el niño no confunde bien con la inmovilidad y el mal con la actividad.
Yo vivo en el pecado, para matar a mí mismo y vivo, ya no es mi vida mi cuenta, pero el pecado de, mi buena me ha sido dada por el cielo, mi mal por mí, por mi libre voluntad, de la cual me priva.
Bien puede existir sin el mal, mientras que el mal no puede existir sin el bien.
Cada juicio de la conciencia, ya sea bien o mal, ya sea en cosas malas en sí mismas o moralmente indiferente, es obligatoria, de tal manera que el que actúa en contra de su conciencia siempre pecados.
La primera idea que el niño debe adquirir es el de la diferencia entre el bien y el mal.
El odio se gana tanto por buenas obras como por el mal.