Recopilación de 41 frases de amor de autores de España. Descubre las mejores citas sobre amor de autores nacidos en España.
El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento.
Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.
Enamorarse es sentirse encantado por algo, y algo sólo puede encantar si es o parece ser perfección.
La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nacen la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.
El amor es la última filosofía de la tierra y del cielo.
Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.
Donde hay amor no hay señor, que todo lo iguala el amor.
En los principios amorosos, los desengaños suelen ser remedios rápidos y efectivos.
No ames lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser.
El amor es la poesía de los sentidos. Pero hay poesías malísimas.
El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.
Tú justificas mi existencia:,si no te conozco, no he vivido;,si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
El amor es fe y no ciencia.
El amor es una amistad con momentos eróticos.
El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno insatisfecho.
No es el amor quien muere,somos nosotros mismos.
El que no ama siempre tiene razón: es lo único que tiene.
Que es amor dulce materia, para no sentir las horas, que por los amantes vuelan.
El querer no es elección, porque ha de ser accidente.
Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, por eso, no es probable que la encuentre.
Esta sociedad nos facilita hacer el amor, pero no enamorarnos.
El amor es el mejor refresco en la vida.
Es triste no amar, pero es mucho más triste no poder amar.
Porque es la carne que sufre, se sufre, es la muerte, que los amantes perpetúan en la tierra. El amor es a la vez el hermano, el hijo, y el padre de la muerte, que es su hermana, la madre y la hija. Y por lo tanto, es que en la profundidad del amor hay una profundidad.
No creer en el amor es un gran signo de torpeza. Algunas personas son tan indirectas y pesadas que piensan que todos los bienes afectuosos deben basarse en pruebas circunstanciales.
El amante sabe mucho más sobre el bien absoluto y universal de la belleza que ningún lógico o teólogo, a menos que también sea amante en el encubrimiento.
El amor y la guerra son la misma cosa, y estratagemas y la política son los permitidos en el uno como en el otro.
Dijo del amor que a veces pasa, a veces vuela, corre con uno, camina gravemente a otro, se vuelve una tercera en hielo, y fija un cuarto de una llama: heridas que uno, otro lo mata: como un rayo que comienza y termina en el mismo momento: hace que el rendimiento fuerte de la noche, que es asediada pero por la mañana, porque no hay fuerza capaz de resistir.
Realmente agradezco el que está allá arriba por darme la oportunidad de ser amado.
El amor, más que un poder elemental, parece un género literario. Porque el amor, más que un instinto, es una creación, y aun como creación, nada primitiva en el hombre.
Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos, como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.
No hay amor sin temor a ofender o perder lo que se ama.
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
La esperanza siempre nace con el amor.
Los hombres más capaces de pensar sobre el amor son los que menos lo han vivido; y los que lo han vivido suelen ser incapaces de meditar sobre él.
La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.
El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.
El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
El enamorado, si está solo, es un mendigo. Pero cuando muere, será el rey. Ahí está toda su esperanza.
El amor es el hijo de la ilusión y el padre de la desilusión.
El amor es ese espléndido disparo de la vitalidad humana, una actividad suprema que la naturaleza ofrece a cualquiera para salir de sí mismo y acercarse a otra persona.