La realidad es que los éxitos los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
Cuando el amor es feliz, lleva al alma, a la dulzura y a la bondad.
Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.
Tener talento es poseer un don y una pasión: un deseo de triunfar tan ardiente que ningún poder en la Tierra puede sofocarlo.
El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
Tenía más de un millón de dólares cuando tenía 23 años y más de diez millones cuando tenía 24 años y más de cien millones de dólares cuando tenía 25 años, y nunca fue importante porque nunca lo hice por dinero.
No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.
La verdadera ciencia enseña, sobre todo, a dudar y a ser ignorante.
La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños.
La verdadera ciencia consiste en conocer que se sabe lo que realmente se sabe, y que se ignora lo que en verdad se ignora. En esto consiste la verdadera sabiduría.
Los amigos y los buenos modales te llevarán donde el dinero no puede llevarte.
En la juventud y en la belleza la sabiduría es escasa.
La paz es un don de Dios y, al mismo tiempo, una tarea de todos.
La amistad puede convertirse en amor, y a menudo lo hace, pero el amor nunca se reduce a amistad.
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento, y muera quien no piense como yo.
La ciencia es el gran antídoto contra el veneno del entusiasmo y la superstición.
A veces cuando se innova, se cometen errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otras innovaciones.
Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican.
Sólo hay una diferencia entre un hombre loco y yo. Yo no estoy loco.
El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y en vender como si estuviera en quiebra.
El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del género humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.
La mujer es más como la noche. Te rodea, te envuelve, te ahoga, y sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte.
Ante todo es necesario cuidar el alma si se quiere que la cabeza y el resto del cuerpo funcionen correctamente.
Algo he aprendido en mi larga vida: que toda nuestra ciencia, contrastada con la realidad, es primitiva y pueril; y, sin embargo, es lo más valioso que tenemos.
Dios se deja conquistar por el humilde y rechaza la arrogancia del orgulloso.
Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.
Un amigo insincero y malo es más de temer que una bestia salvaje. Una bestia salvaje puede herirte el cuerpo, pero un mal amigo herirá tu mente.
No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario.