La paz obtenida en la punta de la espada, no es más que una tregua.
No puede haber una tregua entre la ciencia y la religión.
Cuando los enviados llevan elogios en la boca, es una señal de que el enemigo busca una tregua.
La risa es la tónica, el relieve, la tregua para el dolor.
La agonía de mis sentimientos me deja en tregua, desde que mi rabia y mi miseria no pudieron alimentarse.
Es cierto que el rey ha hecho una tregua con el duque de Borgoña durante quince días y que el duque planea convertir la ciudad de París en ese plazo. Sin embargo, no debes sorprenderte si no entro en esa ciudad tan rápidamente.
Al no poder cambiar a los hombres, las instituciones se cambian sin tregua.
El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.