Creo que las películas de terror tienen una relación muy directa con el momento en que se hacen. Las películas que realmente impactan al público a menudo reflejan algo que todo el mundo, consciente o inconscientemente, está sintiendo: era atómica, después del 11-S, después de la guerra de Irak, es difícil predecir lo que la gente va a temer.
Tomamos un enfoque, apoyado por el Primer Ministro, el Ministro del Interior y el alcalde de Londres, que nos hizo temer mucho la violencia y el daño que puede causar en las calles de Londres.
La virtud es más de temer que el vicio, porque sus excesos no están sujetos a la regulación de la conciencia.
¿Por qué temer a la muerte? Es la aventura más hermosa en la vida.
La muerte es algo que no debemos temer, porque mientras estamos vivos, la muerte no existe; y cuando la muerte llega, ya no estamos.
Es más cruel temer a la muerte que morir.
Esperar es siempre temer.
Nadie que esté entusiasmado con su trabajo puede temer nada de la vida.
Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar.
¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?
Quien deja vivo al ofendido, ha de temer siempre a la venganza.
Los fanatismos que más debemos temer son aquellos que pueden confundirse con la tolerancia.