El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.
Quisiera sufrir todas las humillaciones, todas las torturas, el ostracismo absoluto y hasta la muerte, para impedir la violencia.
La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado.
El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.
Si me hubiese quedado tranquilo en mi casa en vez de irme a sufrir por el mundo, ¡no me habría ahorrado pocas penas y pocos zapatos!
Es más fácil dar consejos que sufrir con fortaleza la adversidad.
La verdadera nobleza consiste en saber valerosamente sufrir por los demás y no permitir que los demás sufran por nosotros.
Si haces lo que no debes, deberás sufrir lo que no mereces.
El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable.
Cuando un hombre bueno está herido, todo el que se considere bueno debe sufrir con él.
Sufrir sin quejarse es la única lección que debemos aprender en esta vida.
Los autores de revoluciones no pueden sufrir que otros las hagan después de ellos.
Pero la gran, la tremenda verdad es ésta: sufrir no sirve de nada.