Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.
Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre ha sido particular; que todas ellas son imitables y alterables, y que nosotros las podemos hacer igualmente buenas o mejores.
La ciencia, respecto del alma, es lo que la luz respecto de los ojos, y si las raíces son amargas, los frutos son muy dulces.
Quienes son capaces de renunciar a la libertad esencial a cambio de una pequeña seguridad transitoria, no son merecedores ni de la libertad ni de la seguridad.
Mientras las leyes de la matemática se refieren a la realidad, no son ciertas; mientras son ciertas, no se refieren a la realidad.
Los amigos son para las ocasiones, salvo en ciertos círculos político-económicos, donde las ocasiones son para los amigos.
¿Por qué las cosas son como son y no de otra manera?
Si todos los derechos son reservados, ¿son todos los zurdos muy habladores?
Los de Canarias son canarios. Cuando están enfadados son Angry Birds.
El padre y el hijo son dos. La madre y el hijo son uno.
Creo que aunque hay ciertas tareas importantes que por motivos especiales son difíciles de realizar bajo instituciones estrictamente de propiedad privada, estas dificultades son teóricas, y pueden ser solucionables en la práctica. Sostengo que no hay ninguna función adecuada para el gobierno. En este sentido soy un anarquista. Todo lo que el gobierno hace puede ser clasificado en dos categorías: aquello que podemos suprimir hoy y aquello que esperamos poder suprimir mañana. La mayor parte de las funciones gubernamentales pertenecen al primer tipo.
Cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas.
Si uno apela a la justicia solo para el gobierno, la justicia será pervertida a favor del gobierno, a pesar de las constituciones y las cortes supremas. Las constituciones y las cortes supremas son instituciones estatales, y las limitaciones que puedan contener o encontrar en la acción del gobierno son decididas invariablemente por los agentes de la propia institución. Predeciblemente, la definición de la propiedad y la protección será continuamente alterada y el rango de la jurisdicción expandido para la ventaja del propio gobierno, hasta que, en último lugar, la noción de derechos humanos universales e inmutables —y en particular de los derechos de propiedad— desaparezcan y sean reemplazados por el derecho gubernamental, su legislación y sus derechos como dados y otorgados por él.
Los anarquistas son realistas duros. En cambio, aquellos que tienen esa fijación con algún tipo de gobierno ideal, que en realidad no es más que una banda criminal con bandera, son los verdaderos soñadores idealistas sin una firme comprensión de la realidad.
Si los hombres son buenos, no se necesita al gobierno; si los hombres son malos y ambivalentes, no te atrevas a tener un Gobierno.
Tengo un gran respeto por los pequeños cambios graduales, y he hecho este tipo de cambios en mi vida, pero siempre me he sentido atraído por los cambios más revolucionarios. No sé por qué. Porque son más difíciles. Son mucho más interesantes emocionalmente. Y por lo general pasas por un período en el que todo el mundo te dice que has fracasado por completo.
Soy optimista en el sentido de que creo que los seres humanos son nobles y honorables, y algunos de ellos son realmente inteligentes. Tengo una visión muy optimista de las personas.
No se trata de carisma y personalidad, se trata de resultados y productos, y esas cosas fundamentales son la razón de por qué la gente de Apple y fuera de Apple son cada vez más entusiastas con la empresa y lo que Apple representa y lo que su potencial puede contribuir a la industria.
Si alguien piensa que el amor y la paz son un cliché que quedó en los años sesenta, ese es su problema. El amor y la paz son eternos.
Las personas a las que debes temer no son las que están en desacuerdo contigo, sino quienes están en desacuerdo contigo y son demasiado cobardes para decírtelo.
Es maravillosa la antigua idea de que los demás son lo primero y tú mismo vienes en segundo lugar. Esa fue la ética con la que me crié. Otros son más importantes que tú, así que "no te quejes, querida, manos a la obra".
-De donde yo vengo, los huéspedes son tratados con respeto, no son insultados en la puerta. (Daenerys Targaryen) -Entonces, tal vez debería volver de donde viene. Le deseamos lo mejor. (Comerciante de las Especies)
Los poetas son como los lanzadores de béisbol. Ambos tienen sus momentos. Los intervalos son los momentos difíciles.
Los que ganan todas las batallas no son realmente profesionales; los que logran que los ejércitos enemigos se rindan sin luchar son los mejores maestros del Arte de la Guerra.
Yo sé que dos y dos son cuatro -y me produciría placer si pudiera demostrarlo- aunque debo decir que si por cualquier tipo de razón pudiera demostrar que 2 y 2 son cinco, me daría mucho placer mayor.
Las cadenas del hábito son demasiado ligeras para ser sentidas hasta que son demasiado pesadas para ser rotas.
Simplemente trata de ser temeroso cuando otros son codiciosos y seas codicioso cuando otros son temerosos.
Los pensamientos sin contenido son vacíos, las intuiciones sin conceptos son ciegas.
Los héroes no son más valientes que nadie. Simplemente lo son cinco minutos más.
Si una sociedad libre no puede ayudar a los muchos que son pobres, no puede salvar a los pocos que son ricos.