¿Es posible tener códigos tan estables y consistentes cuando sólo hay jueces que compiten entre sí para desarrollarlos y aplicarlos, y no existe un gobierno y una legislatura? No sólo son posibles, sino que a lo largo de los años las mejores y más exitosas partes de nuestro sistema legal se desarrollaron precisamente de esta manera. Las legislaturas, al igual que los reyes, fueron arbitrarias, invasivas e incoherentes. Todo cuanto hicieron fue introducir anomalías y despotismo en el sistema jurídico. En realidad, el gobierno no está más calificado para desarrollar y aplicar la ley que para proveer cualquier otro servicio; y así como se separó la religión del Estado, y la economía puede separarse de él, lo mismo puede hacerse con cualquier otra función estatal, incluyendo la policía, los tribunales y la ley misma.
La filosofía de los nazistas, del Partido Nacional Socialista Alemán del Trabajo, es la manifestación más pura y completa del espíritu anticapitalista y socialista de nuestro tiempo. Sus ideas esenciales no tienen origen alemán o «ario», ni son peculiares a los alemanes de la época actual.
En este mundo no hay más que dos, y sólo dos, maneras de establecer cuáles han de ser los precios de los bienes. Una es el camino del mercado libre, en el que los precios son establecidos en forma voluntaria por cada uno de los individuos que participan en el mercado. En esta situación, los intercambios se realizan en términos de beneficio para todos los que intercambian. El otro camino es la intervención violenta en el mercado, la vía hegemónica en oposición a la contractual. Tal establecimiento hegemónico de los precios significa la exclusión de los intercambios libres y la institución de la explotación del hombre por el hombre, ya que hay explotación siempre que se efectúa un intercambio sujeto a coerción.
Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar. Decidí no esperar a las oportunidades, sino buscarlas yo mismo. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. Decidí ver cada noche como un misterio a resolver. Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en ellas está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar. Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui. Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener el derecho de llamar a alguien «Amigo». Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento; «el amor es una filosofía de vida». Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente. Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.
¿La primera vez que ves a un gigante, Jon Snow? Bueno, no lo mires demasiado tiempo, son tímidos. Cuando dejan de ser tímidos se enfadan, y cuando están enfadados los he visto lanzar hombres directamente en el suelo como un martillo sobre un clavo. (Ygritte a Jon Snow)
Las personas tienen hambre de algo más que comida. Ellos anhelan distracciones. Y si no dispone de ellas, van a crearlas por su propia cuenta. Y sus distracciones son propensas a terminar con nosotros hechos pedazos. (Olenna)
Nada es imposible; hay caminos que conducen a todo, y si no tuviéramos suficiente voluntad, siempre podríamos disponer de medios suficientes. A menudo no es más que una excusa cuando decimos que las cosas son imposibles.
Los funerales son más por la vanidad de la vida que por el honor a los muertos.
Las personalidades de la gente, como los edificios, tienen varias fachadas. Algunas son agradables de ver, otras no.
Baelish: ¿Sabes lo que es el reino? Son las mil espadas de los enemigos de Aegon, una historia que decidimos contarnos una y otra vez hasta que nos olvidamos de que es una mentira. Varys: Pero, ¿qué nos queda una vez que se abandona la mentira? Caos, un pozo enorme, a la espera de tragarnos a todos. Baelish: El caos no es un pozo, el caos es una escalera.
Los entrenadores que se pueden esbozar en un tablero negro son una moneda de diez centavos por docena. Los que ganan el interior de su reproductor y motivan.
Los logros de una organización son los resultados del esfuerzo combinado de cada individuo.
Las leyes, muchas veces, son un obstáculo para una justicia justa.
Los abogados son los mejores aliados de la Justicia injusta.
Soy un actor, no una estrella. Las estrellas son las personas que viven en Hollywood y tienen piscinas en forma de corazón.
Las obras de Shakespeare son más violentas que Scarface.
Cómo pensamos se muestra a través de nuestra forma de actuar. Las actitudes son espejos de la mente. Ellas reflejan el pensamiento.
Ahora sé que las políticas de Wal-Mart no reflejan la mejor manera de hacer negocios y los valores que creo que son importantes en América.
Los hombres son como las estrellas, algunos generan su propia luz, mientras que otros reflejan el brillo que reciben.
La mayoría de los norteamericanos saben que las causas del calentamiento global por el hombre son reales, incluso si los líderes políticos no siempre reflejan o actúan sobre ese conocimiento.
El problema sería insoluble si por aseveración se pudiera entender cualquier cosa. Uno podría, entonces, distinguir numerosos conceptos de aseveración y definir cada uno de ellos a través del correspondiente sistema de reglas. Que, por lo menos, esto no es ilimitadamente posible puede reconocerse en el hecho de que las aseveraciones pueden ser distinguidas de otros actos lingüísticos tales como las expresiones de reacciones emocionales, o las meras tomas de posición. Existe un núcleo de significado de las expresión <
Sólo quisiera que la gente reconociera las cosas como son de verdad. Quisiera que entendieran los impuestos como robo, los políticos como ladones y todo el aparato y burocracia del Estado como una estructura de protección, una empresa similar a la Mafia, sólo que mucho más grade y peligrosa. En resumen: quisiera que odiaran el Estado. Si todos creyeran e hicieran esto, entonces, como ha demostrado de la Boétie, todo el poder del Estado se desvanecería casi instantáneamente.
Hay 364 días en los que puedes recibir regalos que no son de cumpleaños, y solo uno en el que puedes recibir regalos de cumpleaños, ya sabes.
Nuestros cumpleaños son plumas en la ancha ala del tiempo.
Al acercarme a mi 88 cumpleaños, se ha vuelto evidente para mí que mis ojos y oídos, entre otros accesorios, no son exactamente los que solían ser. La perspectiva de largos vuelos a cualquier lugar en busca de lo que no es tan atractivo.
El cumpleaños de mi madre y mi padre son en el mismo día.
Mi madre me dice que siempre debo ser intolerante con la ignorancia, sino con el analfabetismo. Que algunas personas, que no pueden ir a la escuela, son más educadas y más inteligentes que los profesores universitarios.
Una mujer tiene que ser inteligente, tener encanto, sentido del humor y ser amable. Son las mismas cualidades que necesito en un hombre.
Si tomamos la definición generalmente aceptada de la valentía como una cualidad que no conoce el miedo, nunca he visto a un hombre valiente. Todos los hombres tienen miedo. Cuanto más inteligentes son, más se asustan.
Las mujeres desean ser amadas sin un "qué" ni un "para qué", no porque sean bonitas, o lindas, o muy educadas o graciosas o inteligentes, sino porque son ellas mismas.