El ocaso de una gran esperanza es como el ocaso del sol: con ella se extingue el esplendor de nuestra vida.
No dejes que se muera el sol sin que hayan muerto tus rencores.
El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta con pan: necesita caricias para ser bueno y fuerte.
Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.
Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.
El sol, el agua y el ejercicio conservan perfectamente la salud a las personas que gozan de una salud perfecta.
El sol brilla en todas partes, pero algunos no ven más que sus sombras.
Cuando veas un gigante, examina antes la posición del sol; no vaya a ser la sombra de un pigmeo.
No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuántas cosas viejas hay que no conocemos.
El mismo sol funde la cera y seca la arcilla.
En todas las tierras, el sol sale al amanecer.