Los amigos sirven para dos cosas: para que confíen en ti y para que no puedas confiar en ellos.
Las suegras son como la semilla del tomate, no sirven para nada pero ya viene ahí.
¿Para qué sirven los hombres si existen los consoladores, las buenas amigas y la imaginación?
Las mujeres son como los paracaídas, si no se abren no sirven para nada.
Hay una cierta lógica en los acontecimientos que se empuja a lo largo de un cierto camino. Uno sigue el camino que siente como el más verdadero y más en línea con los principios que sirven de guía, y esa es la forma en que se toman las decisiones.
Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo, será para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada y que es indispensable que existan.
Todas las cosas buenas de este mundo no son buenas más que por el uso que hacemos de ellas; y que las disfrutamos tanto cuando nos sirven como cuando las juntamos para dárselas a otros, pero no más.
Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.
Los trabajos no sirven si no nos enseñan algo.
Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo en la propia patria se puede vivir de la manera a la que uno está acostumbrado.
Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos.
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Siempre pongo en práctica los buenos consejos que me dan. Es para lo único que sirven.
En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no sirven para nada.