Si Dios sigue dándome salud, una mente sana y la capacidad verbal, quiero enseñar.
El sello de una sociedad sana siempre se ha medido por la forma en que se preocupa por los más desfavorecidos.
En mi familia, en los días previos a la televisión, nos gustaba pasar las tardes haciéndonos miserables, solo con nuestra capacidad para hablar el idioma con saña.
Mira, ya no veo la televisión real. La miré un poco por un tiempo, pero me parecía que me revolvía el alma en un lodazal negro, y no la encontré sana ni buena para mí en absoluto, porque me miraba y me disgustaba.
India tiene que transformarse en un país desarrollado, un país próspero y una nación sana, con un sistema de valores.
Es posible ir al mercado, comprar buenos ingredientes, y hacerte una comida sana por menos de lo que cuesta comprar una comida de valor en McDonalds.
Una vida social sana se encuentra solo cuando en el espejo de cada alma toda la comunidad encuentra su reflejo, y cuando en toda la comunidad la virtud de cada uno está viviendo.
La marca de una mente madura y psicológicamente sana es, en realidad, la capacidad de vivir con incertidumbre y ambigüedad, pero solo con lo que realmente existe. La incertidumbre no es una virtud, sino que los hechos son claros, y la ambigüedad es una mera confusión cuando los términos más precisos son aplicables.
Quiero decir, creo que un país sano es un país donde la gente está sana físicamente, y un país inteligente es un país donde la gente se educa.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Un hombre puede combatir una afirmación con un razonamiento; pero una sana intolerancia es el único modo con que un hombre puede combatir una tendencia.
Para hacer política justa y sana no basta conocer a los hombres; también es necesario amarlos.
Es funesto que nos acostumbremos a considerar como ejemplos de belleza sana algunas obras clásicas, que quizás son objetivamente muy valiosas, pero que no provocan deleite.