La vida es un largo o corto tiempo que hay que aprovechar, pues la rosa que hoy se abre, mañana estará marchita.
Porque en la vida no hay más realidades que estas: un destello de sol, un aroma de rosa, el sonido de una voz; y aun así, lo más hermoso del mundo, lo mejor del mundo para mí, son las cosas efímeras y vanas.
No creo que la prensa rosa me encuentran muy interesante.
Una rosa debe permanecer en el sol y la lluvia o la promesa preciosa que no se hará realidad.
Quiero animar a las mujeres a aceptar su propia singularidad. Porque, al igual que una rosa es bella, lo son un girasol y una peonía. Es decir, todas las flores son hermosas a su manera, y eso es como las mujeres también.
No hay rosa sin espinas.
Un idealista es un hombre que, partiendo de que una rosa huele mejor que una col, deduce que una sopa de rosas tendría también mejor sabor.
Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.