Los hombres se distinguen menos por sus cualidades naturales que por la cultura que ellos mismos adquieren. Los únicos que no cambian son los sabios de primer orden y los completamente idiotas.
El niño ríe por alegría; es el primer escalón. El humorismo ríe con tristeza; es el último escalón. Aurora y crepúsculo.
El que sube una escalera debe empezar por el primer peldaño.
El primer vaso corresponde a la sed; el segundo, a la alegría; el tercero, al placer; el cuarto, a la insensatez.
La ira es como el fuego; no se puede apagar sino al primer chispazo. Después es tarde.
El primer paso de la ignorancia es presumir de saber.
¿Cuál es el primer deber del hombre? La respuesta es muy breve: ser uno mismo.
Un día mi abuelo me dijo que hay dos tipos de personas: las que trabajan, y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar en el primer grupo: hay menos competencia ahí.
Un viaje de mil millas comienza con el primer paso.
El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.
El comercio es casi un arte; es la forma inferior, el primer grado del arte.
El primer castigo del culpable es que su conciencia lo juzga y no lo absuelve nunca.
El primer humano que insultó a su enemigo en lugar de lanzarle una piedra fue el fundador de la civilización.
El primer error que se comete en los negocios públicos es consagrarse a ellos.
Un chisme es como una avispa; si no puedes matarla al primer golpe, mejor no te metas con ella.
El primer efecto del amor es inspirar un gran respeto; se siente veneración por quien se ama.
Si no existe la organización, las ideas, después del primer momento de impulso, van perdiendo eficacia.
Sorprendernos por algo es el primer paso de la mente hacia el descubrimiento.
La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros.
Si existiera algo que quisiéramos cambiar en los chicos, en primer lugar deberíamos examinarlo y observar si no es algo que podría ser mejor cambiar en nosotros mismos.
Todo acto de creación es en primer lugar un acto de destrucción.
El primer deber del hombre es desarrollar todo lo que posee, todo aquello en que él mismo pueda convertirse.
El primer requisito de la inmortalidad es la muerte.
El primer favor denegado anula todos los anteriores.
Es más fácil reprimir el primer capricho que satisfacer a todos los que le siguen.