No es que no vuelva porque me he olvidado... es que perdí el camino de regreso, Mamá.
Modernos que usan las bicicletas de sus abuelos porque son retro.
Modernos que no tienen Mac pero dicen que son retros porque tienen PC.
Modernos que usan versiones antiguas de AutoCad porque son "retros" según ellos.
En toda historia de amor siempre hay algo que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.
El amor es la más fuerte de las pasiones, porque ataca al mismo tiempo a la cabeza, al corazón y al cuerpo.
El amor, más que un poder elemental, parece un género literario. Porque el amor, más que un instinto, es una creación, y aun como creación, nada primitiva en el hombre.
-No tomes el sol. +¿Por qué? -Porque los bombones al sol se derriten... LOS BOMBONES QUE TÚ ESTÁS COMIENDO, ¡GORDA!
Los gays visten mucho mejor porque se han pasado mucho tiempo dentro de un armario.
¿Qué es la vida? Una locura. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una historia. Y el mayor bien es bastante poco; porque toda la vida es sueño y los sueños, sueños son.
La gente crea sus propias preguntas, porque tienen miedo a mirar de frente. Todo lo que tienes que hacer es mirar de frente y ver el camino, y cuando lo veas, no te sientes mirando el camino -camina.
Eché una partida de ajedrez con mi sobrino de 8 años. Obviamente, le di una paliza brutal. Porque me ganó el muy hijo de puta.
Nos imaginamos el amor con forma de corazón, porque no conocemos la forma del alma.
La armonía es amor puro, porque el amor es un concierto.
Sabes que estás enamorado cuando no puedes conciliar el sueño porque la realidad es mejor que el último de tus sueños.
La afirmación de los derechos humanos (en contraposición a los derechos de los animales) no es simplemente una razón emotiva; los individuos poseen derechos, no porque “sintamos” que deberían, sino por una investigación de la naturaleza del hombre y del universo.
Una utopía que sólo es factible en una sociedad de santos es una visión peligrosa, porque nunca hay suficientes santos.
Atacar a un hombre, no por sus faltas, sino por sus virtudes. Porque el que consigas triunfar tú mismo, en cualquier aspecto de actividad racional, es una gran virtud, y la gente te atacará por ello. Querrán que te sientas culpable por ello. Esa es la peor maldad, de acuerdo con mi filosofía. Es lo que yo llamo “El odio de lo bueno por ser lo bueno”. Eso es atacar a las personas por sus virtudes. Por sus logros. Por cualquier cosa que tengan que sea un VALOR, realmente. No por sus fallos, y no por su maldad. De hecho, la gente que predica eso son los que están a favor de los malvados.
Cuando la ley se vuelve injusta, no debe aplicarse, ni siquiera el juez tiene el derecho de imponerla, porque en la necesidad de mantener la justicia, todas las leyes y convenciones humanas deben ceder, y es lícito apartarse de lo establecido, ya que primero se debe impartir justicia a los ciudadanos antes que imponerles una ley implacable.
A veces necesitas poner una sonrisa en la cara y dejar todo el sufrimiento de lado, porque al final... Cada día es un nuevo día.
Si tienes envidiosos es porque estás haciendo alguna cosa bien.
Es mucho más fácil quedar bien como amante que como marido; porque es mucho más fácil ser oportuno e ingenioso de vez en cuando que todos los días.
Cuando afirmé que moriría soltero, era porque no pensaba vivir hasta casarme.
Mi caso es un poco especial porque nunca tuve ídolos en la infancia. Jugaba en el barrio con los amigos por puro placer. Solo quería jugar, manejar la pelota y marcar goles.
Los principales sacerdotes y los escribas procuraban atraparlo en aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temían al pueblo.
El otro día vi un lío por la calle con mucha gente, en el que había gente muy variada. Estaban los de IU, que no se pierden ni una; y estaba, parece ser, lo que queda del PSOE, que debe ser bastante poco porque la cosa no era muy brillante. A lo mejor darse un paseíto por las calles es muy divertido, o ponerse detrás de una pancarta aunque te de igual lo que diga.
Las ilusiones se encomiendan a nosotros porque nos ahorran dolor y nos permiten disfrutar del placer en su lugar. Por lo tanto, hay que aceptarlas sin rechistar aunque choquen a veces con la realidad y se hagan pedazos.
La mayoría de la gente realmente no quiere libertad, porque la libertad implica responsabilidad, y la mayoría de la gente tiene miedo a la responsabilidad.
Las colonias no dejan de ser colonias porque sean independientes.
Si crees que eres libre, es porque no has volado tan alto como para chocar con las rejas.