Se habla sin cesar contra las pasiones. Se las considera la fuente de todo mal humano, pero se olvida que también lo son de todo placer.
Son los ímpetus de las pasiones, deslizadores de la cordura, y allí está el riesgo de perderse.
Las pasiones son los viajes del corazón.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
La raíz de todas las pasiones es el amor. De él nacen la tristeza, el gozo, la alegría y la desesperación.
Las pasiones alteran momentáneamente la índole de los hombres, pero no la destruyen.
El hombre es verdaderamente grande solo cuando actúa impulsado por las pasiones.
Las pasiones son como los vientos, que son necesarios para dar movimiento a todo, aunque a menudo sean causa de huracanes.
Bernard Le Bouvier de Fontenelle
Las pasiones hacen vivir al hombre, la sabiduría sólo le hace durar.
¿La envidia, el odio, la lujuria... todas esas pasiones han sido expulsadas del alma para que esta no sea sino una pieza de hielo?
El amor de los famosos, al igual que todas las pasiones fuertes, es muy abstracto. Su intensidad se puede medir matemáticamente, y es independiente de las personas.
Mi mayor temor en la escritura de 'Gossip Girl' era que los personajes pudieran sonar como herederas ricas estereotipadas, con un aire de superioridad. Pero esas eran mis amigas. Eran inteligentes y multifacéticas. Tenían intereses y pasiones. Querían ser abogadas, médicas, escritoras y cineastas.
La mayoría de las personas son otras personas. Sus pensamientos son las opiniones de alguien más, sus vidas una mímica, sus pasiones una cita.
La paradoja es realmente el pathos de la vida intelectual, y solo las grandes almas están expuestas a las pasiones. Es solo el gran pensador quien está expuesto a lo que llamo paradojas, que no son más que pensamientos grandiosos en embrión.
Cuando la edad de las pasiones ha pasado ¿qué otra cosa podemos desear si no es evadirnos de la vida con la menor cantidad posible de dolor?
La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo.
La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.
El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.
El aburrimiento es lo que queda de los pensamientos cuando las pasiones son eliminadas de ellos.
La pereza, es decir, la pasión de la inacción, tiene, para triunfar, una ventaja sobre las demás pasiones, y es que no exige nada.
La avaricia es la más desinteresada de las pasiones, ya que exige una abnegación, a veces de magnitud heroica.
¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus deseos y desprecia los honores del mundo, que confía únicamente en sí mismo y ha pulido y redondeado las aristas de su carácter.
¿Quién es libre? Sólo el que sabe dominar sus pasiones.
La libertad no es posible más que en aquellos países en que el derecho predomina sobre las pasiones.
¿Por qué ha sido instituido el gobierno? Porque las pasiones de los hombres no se ajustan a los dictados de la razón y la justicia sin una fuerza coercitiva.
La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, igual que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.
Es indispensable, para que otros nos soporten a gusto, participar hasta cierto punto en sus pasiones.