Las promesas de Dios son en condiciones de humilde obediencia.
Un acto de obediencia es mejor que cien sermones.
Tiranos y opresores comunes, públicos, no se intitulan a la obediencia de sus súbditos, en virtud de cualquier cosa aquí establecida por el apóstol inspirado.
La opinión pública es una influencia penetrante, y exige obediencia a uno mismo, sino que necesita que bebamos pensamientos de otros hombres, que hablemos las palabras de otros hombres, que adoptemos los hábitos de otros hombres.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
La obediencia simula subordinación, igual que el miedo a la policía simula honradez.
Si la obediencia es el resultado del instinto de las muchedumbres, el motín es el de su reflexión.
Obedecer es nuestro deber, es nuestro destino, y aquel que no quiera someterse a la obediencia será necesariamente destruido.
Solo la obediencia tiene derecho al mando.
Es muy difícil someter a la obediencia a aquel que no busca mandar.
La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.
La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues su fin es la obediencia, la pasividad y la sumisión.
Es una forma de obediencia muy agradable a los ojos de Dios no desear dispensas sin mucha necesidad.