Cada uno de nosotros tiene un día, más o menos triste, más o menos lejano, en que, por fin, debe aceptar que es un hombre.
Para triunfar en la lucha por la vida, el hombre debe tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra.
El favor no consiste en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
Ante cualquier desavenencia no caigamos en el error de dudar o bien de su inteligencia, o de su buena voluntad.
Las fronteras no son el este o el oeste, el norte o el sur, sino allí donde el hombre se enfrenta a un hecho.
Muchos de ellos, por complacer a tiranos, por un puñado de monedas, o por cohecho o soborno están traicionando y derramando la sangre de sus hermanos.
El movimiento no existe fuera de las cosas, pues todo lo que cambia, o cambia en el orden de la sustancia, en la cantidad, en la calidad o en el lugar.
Las sensaciones no son parte de ningún conocimiento, bueno o malo, superior o inferior. Son, más bien, provocaciones incitantes, ocasiones para un acto de indagación que ha de terminar en conocimiento.
La mayor felicidad de la vida es la convicción de que somos amados; amados por nosotros mismos, o más bien, amados a pesar de nosotros mismos.
La ciencia no admite excepciones, de lo contrario no habría determinismo en la ciencia, o más bien, no habría ciencia.
La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.
Voy a hacer lo que sea necesario para ganar partidos, ya sea sentado en el banquillo con una toalla, entregando una botella de agua a un compañero o encestando un tiro ganador.
Todo aquello que puedas o sueñes hacer, comiénzalo. La audacia contiene en si misma genio, poder y magia.
Para que pueda formarse una verdadera amistad, es preciso prescindir de la superioridad que puedan otorgar la edad, los honores, las riquezas o el poder. El único motivo que debe impulsarnos a la amistad es la búsqueda de las virtudes y el perfeccionamiento mutuo.
El diseño no es solo lo que se ve o lo que se siente. Diseño es cómo funciona.
Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, solo esa, puede ser la hora más feliz o la más amarga de tu vida.
Cuando el saqueo es organizado por ley para ganancia de los que hacen la ley, todas las clases saqueadas tratan de entrar de alguna manera —de forma pacífica o revolucionaria— en la elaboración de leyes.
Que si soy gay... no, no joder, no, ¿pero qué le pasa a este tío? ¿Me está tomando el pelo o qué? (Tony Montana)
Oye, tal vez tu método de masaje no sea como el mío, pero tocarle los pies a su mujer, o darle lengüetazos en su sagrado agujero no es el mismo juego, ¿comprendes? No es la misma liga, ni siquiera es el mismo deporte, un masaje en los pies no significa un carajo! (Jules)
No sé si todos tenemos un destino, o si estamos flotando casualmente como en una brisa; pero yo creo que pueden ser ambas, puede que ambas estén ocurriendo al mismo tiempo.
A las cuatro de la mañana nunca se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano.
¿Eres así de fea o tus padres aún no te han pasado a limpio?
No sé si poner la X en la casilla de la Iglesia, o un 1. Ahora están más fuertes en casa.
¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?
Los productores han leído el guion de 'Los hermanos Marx en el Oeste' y están dudando entre invertir su dinero en la película o abrir un burdel. Me he ofrecido como pianista.
Mi nueva esposa cocinó ayer por primera vez. Probé un bocado, saqué el coche del garaje, reservé una habitación en el Beverly Wilshire y allí pasé tres días dudando entre el suicidio o el divorcio.
¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo, De Bleeckere, Busacca o Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Hablamos de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero ¿por qué no pudo llegar a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo el verdadero milagro de aguantar con diez tanto tiempo? ¿Por qué tiene este poder con los árbitros? ¿Por qué? ¿Por qué?
No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso, me he ganado la vida muy bien durante varios años haciéndome pasar por uno de ellos.
Hija, ¿dónde conociste a ese tal Daniel? ¿En un ascensor? ¿Subía o bajaba? Porque cuando un ascensor baja produce una sensación en el estómago que puede confundirse con el amor.
Lo bueno de las revistas musicales es que convives con treinta o cuarenta coristas que exhiben partes de su anatomía que en otros ámbitos reservan para el hombre con el que se casan.