En mis escritos con Extreme, hay temas pesados. La portada me muestra con una pistola en la nuca. No estoy abogando por el suicidio. Uso la filosofía de que el hombre es la medida de su propio destino.
Lo que más me lastima es que los que nunca sacan la nuca por algo en lo que creen, nunca experimentan el sabor de la lucha moral y nunca sienten la emoción de la victoria.
El objetivo, supongo, cualquier escritor de ficción tiene, no importa cuál sea su tema, es golpear el corazón humano y las vías lagrimales y la nuca y hacer que una persona sienta algo sobre los personajes están pasando por y para la experiencia de la paradojas morales y las luchas de los seres humanos.
Odio lo que eso quiere decir. Miro esos programas en Comedy Central y se me eriza el pelo en la nuca.