Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.
Un amigo de todo el mundo es amigo de nadie.
Nadie más que uno puede liberar su mente de la esclavitud.
Nadie se acuerda de las victorias, sólo de las derrotas.
Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero nadie sabe en qué consiste.
No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni siquiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes? La gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.
Ahora soy un don nadie, y tengo que vivir el resto de mi vida como un gilipollas. (Henry)
A Marcellus Wallace no le gusta que nadie le folle, excepto por la Sra. Wallace.
Si Pauly se movía despacio, era porque no tenía que moverse por nadie. (Henry)
Nunca he jodido a nadie que no se lo tuviera más bien que merecido. (Tony Montana)
Hola, soy Forrest, Forrest Gump —¿Y qué le importa a nadie quién eres tú, imbécil? Tú no eres más que un gusano de mierda, siéntate de una vez, maricón. Ahora estás en el ejército.
Un flirteo es como una pastilla; nadie puede predecir exactamente sus efectos secundarios.
No soy el mejor del mundo, pero creo que no hay nadie mejor que yo.
El juez de línea anotó ese gol. Nadie sabe si ese tiro rebasó la línea, y se debe estar 100% seguro para marcarlo.
En Hollywood nadie escribe su propio correo. La correspondencia siempre la envían al abogado, al médico, al agente. Si alguien recibe una carta de su dentista, nunca le responde. Solo le envía las pocas caries que le queden, y él las empasta y se las remite a su abogado.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.
No permitas que nadie, diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás q tampoco cumplirán los suyos.
Todo hombre es como la Luna: tiene una cara oscura que a nadie enseña.
Cuando te inunde una gran alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no respondas ninguna carta.
Que nadie se ilusione pensando que la simple ausencia de guerra, aunque sea tan deseada, equivale a una verdadera paz. No hay verdadera paz sin equidad, verdad, justicia y solidaridad.
-Llorar en el baño para que nadie te escuche! :3 +Y después publicarlo en el Facebook para que todos lo sepan! :D
Nadie tiene dominio sobre el amor, pero el amor domina todas las cosas.
El amor es invisible y entra y sale por donde quiere, sin que nadie le pida cuenta de sus hechos.
Todos los hombres nacen con una nariz y diez dedos, pero nadie nace sabiendo de Dios.
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, del cual se apropia o que “mezcla con su trabajo”. A partir de estos axiomas gemelos –Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria– se construye la justificación para todo el sistema de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, heredar (y, en consecuencia, el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad.
La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido.
A nadie te pareces desde que yo te amo.
¿Cómo juzgar en un mundo donde se intenta sobrevivir a cualquier precio, a aquellas personas que deciden morir? Nadie puede juzgar. Sólo uno sabe la dimensión de su propio sufrimiento, o de la ausencia total de sentido de su vida.
Antes de nada, sé honesto contigo mismo. Y así, tan cierto como la noche sigue al día, descubrirás que no puedes mentir a nadie.
Servid cien veces, negaos una, y nadie se acordará más que de vuestra negativa.