Una nación permanece fuerte mientras se preocupa de sus problemas reales, y comienza su decadencia cuando puede ocuparse de los detalles accesorios.
Así como demasiada autoridad corrompe a los reyes, el lujo envenena a toda una nación.
Me afectan cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que siempre tienen su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida.