Conviene vivir considerando que se ha de morir; la muerte siempre es buena; parece mala a veces porque es malo a veces el que muere.
El hombre muere tantas veces como pierde a cada uno de los suyos.
La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.
Y mi ardiente pasión murió de frío; así muere el amor cuando no hay celos.
Si la pena no muere, se la mata.
Es mejor que quien se muere de miedo sea disculpado que quien de miedo se mata: porque allí obra sin culpa la naturaleza; y en este caso, con delito y culpa, el discurso apocado y vil.
La moda muere joven.
La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.
La vejez es una enfermedad como cualquier otra en la que al final uno muere irremisiblemente.
El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado.
Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros, lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal.
Bicho malo nunca muere.
Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.
El que muere paga todas sus deudas.
Nadie muere más que el olvidado.
El hombre nace sin dientes, sin cabello y sin ilusiones. Y muere lo mismo: sin dientes, sin cabellos y sin ilusiones.