La belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que tal cuerpo habita, y si aquélla es tan bella como ésta, es imposible no amarla.
El hombre que se mantiene en el justo medio lleva el nombre de sobrio y moderado.
¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las faltas ajenas, teniendo tanto que decir de las mías?
En una mano lleva la piedra, y con la otra muestra el pan.
La ignorancia es la carga más pesada. Pero quien lo lleva no lo siente.
El futuro depende, en gran parte, de la familia, lleva consigo el porvenir mismo de la sociedad; su papel especialísimo es el de contribuir eficazmente a un futuro de paz.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.
Cada hombre lleva un fantasma de mujer, no en la imaginación que entonces sería fácil de expulsarle; sino circulando en su sangre, y cada mujer un fantasma más o menos concreto de hombre.
El camino de la juventud lleva toda una vida.
Lleva tiempo llegar a ser joven.
Burro que lleva la carga a fuerza de palos... malo, malo, malo.
Curiosidad: Impulso humano que oscila entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
Quizá sea la propia simplicidad del asunto lo que nos lleva al error.
En la soledad no se encuentra más que lo que a la soledad se lleva.
Admiro aquella cabeza que lleva orgullosamente su desgracia, como un rey su corona.
Cuando el río suena, agua lleva.
La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno.
El hombre famoso lleva en el pecho una amargura fría y atravesada por linternas sordas que otros dirigen sobre él.
Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo.