Las alegrías de la amistad llenan el corazón y el hogar con un júbilo que despide amor, risa y mantequilla.
Cuando estás enamorado, nunca se sabe si el júbilo proviene de las cualidades de la persona que amas, o si se las atribuyes a ella, si la luz que la rodea como un halo viene de ti, de ella, o de la reunión de las chispas.