La civilización no eliminó la barbarie; la perfeccionó y la hizo más cruel y bárbara.
Dios hizo el campo, y el hombre la ciudad.
La abundancia me hizo pobre.
Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.
La necesidad nunca hizo buenos negocios.
Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante.
El mundo nace en nosotros, como hizo reconocer Descartes, y dentro de nosotros adquiere su influencia habitual.