A veces, cuando has tenido una larga serie de decepciones, puedes caer en el mal hábito de simplemente esperar más de lo que ya has tenido.
Mientras hábito y la rutina dictan el patrón de vida, las nuevas dimensiones del alma no surgirán.
Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto sino un hábito.
Concede a tu espíritu el hábito de la duda y a tu corazón, el de la tolerancia.
Cualquier esfuerzo resulta ligero con el hábito.
La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.
Si tienes el hábito de tomar las cosas con alegría, rara vez te encontrarás en circunstancias difíciles.
La añoranza se asfixió bajo el hábito.
Nadie se desprende de un hábito o de un vicio tirándolo por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.
La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado.
La libertad no es simplemente un privilegio que se otorga; es un hábito que debe adquirirse.
Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas.
El hábito es como un cable; nos enredamos en él cada día hasta que no podemos deshacernos.
Toda relación con la tierra, el hábito de labrarla, de trabajar sus minas o simplemente de cazar en ella, engendra el sentimiento de patriotismo.
En ocasiones el exceso es estimulante. Evita que con la moderación se adquiera el mortal efecto de un hábito.
El hábito convierte los placeres suntuosos en necesidades cotidianas.
El hábito es el enorme volante de inercia que mueve a la sociedad, su más valioso agente de conservación.
Nada hay más fuerte que el hábito.
El hábito es el maestro más eficaz.
El hábito no hace al monje.