Pero como un adulto que trabaja en la industria de la moda, lucho con el materialismo. Y yo soy una de las personas menos materialistas que existen, ya que las posesiones materiales no significan mucho para mí. Son preciosas, me gusta, ellos pueden mejorar su vida, hasta cierto punto, pero al final no son importantes.
Todas las obras de arte deben empezar por el final.
Para las personas creyentes, Dios está al principio. Para los científicos, está al final de todas sus reflexiones.
El lunar es el punto final del poema de la belleza.
Tolerancia es esa sensación molesta de que al final el otro pudiera tener razón.
El carácter es como el acróstico o la estrofa alejandrina: puede leerse desde el principio, desde el final o en cruz: siempre dice lo mismo.
La perfección se alcanza al final, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.
El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. Al final, uno se pregunta cuál de las dos cosas será la menos sensata.
El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Sino, ésta establecerá un fin para la humanidad.
Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.
La vejez es una enfermedad como cualquier otra en la que al final uno muere irremisiblemente.
El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.
La muerte, como final del tiempo que se vive, sólo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado vivir.
La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final.
Si un hombre fuera necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al final, no existiría.
Si eliges entre el menor de dos males, al final del día, sigues teniendo mal.
No dejaremos de explorar y, al final de nuestra búsqueda, llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar.
Un comienzo nunca desaparece, ni siquiera con un final.
La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.
Cuanto más tiempo dura una disputa, más lejos nos hallamos del final.
El recurso final del hombre destruido es el delito.
Al principio y al final de las catástrofes, siempre se dice algo retórico. En el primero, aún no se ha perdido la costumbre; en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad.
Sentía la soledad de la muerte que llega al final de cada día de la vida que uno ha desperdiciado.