En ocasiones el exceso es estimulante. Evita que con la moderación se adquiera el mortal efecto de un hábito.
Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso.
La vejez es un exceso que aumenta por días.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
El exceso es un defecto.
La señal infalible de un mal reinado es el exceso de elogios dirigidos al monarca.
El exceso es el veneno de la razón.