Tampoco Jesucristo era simpático para todos, así que imagínate yo.
Hoy he comprado la revista Sálvame, me alegro mucho de que la hayan publicado. Era difícil limpiarse el culo con la tele.
Cuando yo tenía 5 años, mi madre me decía que la felicidad era la clave de la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande. Yo respondí ‘Feliz’. Me dijeron que no entendía la pregunta y yo les respondí que ellos no entendían la vida.
El amor que pudo morir no era amor.
-man qeao 3... me cago en la putaaa¡! +Viendo cómo lo has escrito, lengua era una de esas 3, ¿eh?
Nos amábamos con un amor que era más que amor.
El mercantilismo, el cual alcanzó su máximo en la Europa de los siglos diecisiete y dieciocho, era un sistema del estatismo que empleaba la falacia económica para construir una estructura de poder imperial, así como subsidios especiales y privilegios monopólicos para individuos o grupos favorecidos por el estado.
El papel de los intelectuales progresistas es servir como tejedores de complejas apologías para informar a las masas de que las cabezas del estado corporativista estadounidense gobierna por el “bien común” y el “bienestar general”, como el sacerdote del despotismo oriental que convencía a las masas de que su emperador era omnisciente y divino.
Cuando afirmé que moriría soltero, era porque no pensaba vivir hasta casarme.
La gente empezó a decir que yo era lesbiana. Sonreí. No hay sexo incorrecto si hay amor en ello.
El Villarreal de Pellegrini estaba muy bien organizado y era muy difícil de derrotar.
En realidad no podemos culpar a Noé. Él no sabía que uno de los dos unicornios era gay.
Todo el mundo sabía lo que era este lugar, y nadie me lo dijo. Nadie excepto tú. Mi padre lo sabía, y me dejó pudrirme en el Muro, de todos modos.
La guerra era más fácil que las hijas. (Ned)
-No era un dragón. El fuego no puede matar a un dragón. (Dany)
El otro día vi un lío por la calle con mucha gente, en el que había gente muy variada. Estaban los de IU, que no se pierden ni una; y estaba, parece ser, lo que queda del PSOE, que debe ser bastante poco porque la cosa no era muy brillante. A lo mejor darse un paseíto por las calles es muy divertido, o ponerse detrás de una pancarta aunque te de igual lo que diga.
La libertad del individuo no es un regalo de la civilización. Era incluso mayor antes de que existiera la civilización.
Un hombre estaba sentado tranquilo, leyendo el periódico, cuando su mujer, furiosa, llega de la cocina y le endiña con una sartén que casi le abre la cabeza. - ¡Por Dios! ¿Pero, qué coño te pasa? - ¡¡¡Es por el papelito que encontré en el bolsillo de tu pantalón!, ¡cabrón!, ¡con el nombre de "Marylou" y un número!!! - Joder, cariño... ¿te acuerdas del día que fui a los caballos? Pues Marylou era el caballo al que aposté, y el número es cuánto estaban pagando por la apuesta.. Satisfecha, la mujer se retiró pidiéndole disculpas. Días después, estaba él nuevamente sentado tranquilo, cuando recibe otra soberana hostia, pero esta vez con la olla a presión. Aturdido y cabreado le dice:¡¡¡¡¡¡COJONES, pero se puede saber qué coño te pasa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ NADA, cariño...........!!!!!TU CABALLO AL TELEFONO!!!!!
Muchas empresas han optado por reducir su tamaño, y tal vez eso era lo correcto para ellas. Nosotros hemos elegido un camino diferente. Creemos que si seguimos ofreciendo grandes productos a los clientes, seguirán abriendo sus billeteras.
El fondo es que no volví a Apple para hacer fortuna. He sido muy afortunado en mi vida y ya tengo una fortuna. Cuando tenía 25 años, mi patrimonio neto era de 100 millones de dólares o más. En ese momento decidí que no iba a dejar que eso arruinara mi vida. No hay manera de que puedas gastarlo todo, y no veo la riqueza como algo que valida mi inteligencia.
No creo que haya trabajado tan duro en algo, pero trabajar en Macintosh fue lo más bonito de mi experiencia en la vida. Casi todos los que trabajaron allí dirán eso. Ninguno de nosotros quería liberarse al final. Era como si supiéramos que una vez que estuviera fuera de nuestras manos, no sería nuestro nunca más.
Conocí a Steve Wozniak cuando tenía 13 años, en el garaje de un amigo. Estaba a punto de hacer 18. Era la primera persona que conocí que sabía más electrónica de lo que yo sabía en ese momento. Nos hicimos buenos amigos, porque compartimos un interés por el ordenador y teníamos sentido del humor. Hicimos todo tipo de travesuras juntos.
Nunca hice un día de trabajo en mi vida. Todo era diversión.
Le dijeron a Sergio Ramos que si, en estos años en Madrid, había visitado ya el Prado. Él contestó que era más de playa.
Creo en Dios, pero no como una cosa, no como un hombre viejo en el cielo. Creo que lo que la gente llama Dios es algo que todos llevamos dentro. Creo que lo que Jesús, Mahoma, Buda y todos los demás dijeron que era correcto. Solo que las traducciones no se hicieron bien.
Era como estar en el ojo de un huracán. Te despiertas en un concierto y piensas: ¡Guau, cómo he llegado hasta aquí!
Lo que hicieron los años sesenta fue mostrarnos las posibilidades y la responsabilidad que todos teníamos. No era la respuesta. Solo nos dieron una idea posible.
Antes que la imprenta fuera descubierta, un siglo era igual a mil años.
Informamos de que el Rey colaboraba en una misión encubierta en Botsuana. El elefante abatido era un peligroso narcotraficante muy buscado.
Y volví y fue genial, porque George había puesto todas esas flores en todo el estudio diciendo bienvenido a casa. Así que lo hicimos juntos de nuevo. Siempre sentí que era mejor en el blanco para mí. Éramos más como una banda, ya sabes.