El amor crece al dar. El amor que regalamos es el único amor que guardamos. La única forma de mantener el amor es darlo a los demás.
Yo tenía nueve o diez años cuando mi padre fue despedido el día de Navidad. Él era un entrenador, los resultados no habían sido buenos, perdió un partido el 22 o el 23 de diciembre. El día de Navidad, el teléfono sonó y él fue despedido en medio de nuestro almuerzo.
Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado.
El hombre es el único ser que consume sin producir. No da leche, no pone huevos, es demasiado débil para tirar del arado, no puede correr lo suficientemente rápido para atrapar conejos. Sin embargo, él es el señor de todos los animales.
Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento.
El Estado es el altar de la libertad política que, como el altar de la religión, está concebido con el solo propósito del sacrificio humano.
El mundo es una gran paradoja que gira en el universo. A este paso, de aquí a poco los propietarios del planeta prohibirán el hambre y la sed, para que no falten el pan ni el agua.
Todo gobierno es, en su esencia, una conspiración contra el hombre superior: su único objetivo permanente es oprimirlo y malograrlo. Si es aristocrático en organización, entonces busca proteger al hombre que es superior ante la ley contra el hombre que es superior ante los hechos; si es democrático, entonces busca proteger al hombre que es inferior en todo contra ambos. Una de sus funciones primarias es regir a los hombres por la fuerza, para hacerlos tan iguales como sea posible y tan dependientes uno del otro como sea posible, para buscar y combatir la originalidad entre ellos. Todo lo que puede ver en una idea original es un cambio potencial, y por tanto una invasión a sus prerrogativas. El hombre más peligroso para cualquier gobierno es el hombre que tiene la habilidad de pensar las cosas por sí mismo, sin que le importen las supersticiones o tabúes. Casi inevitablemente llega a la conclusión de que el gobierno bajo el cual vive es deshonesto, loco e intolerable, y así, si es un romántico, trata de cambiarlo. E incluso si no lo es, si es muy apto para extender el descontento entre quienes lo son.
No me interesa nada -o me interesa muy poco- cuánto ha sucedido en el mundo con posterioridad al siglo VI Antes de Cristo, que es el del pensamiento presocrático, el de Pitágoras, el de Buda, el de Zoroastro, el de Confucio, el de Lao-Tsé... Seguimos viviendo hoy, aunque a duras penas, y a regañadientes, de todo aquello. ¿Volverá algún dia?
Es el judío un lobo para el judío. ¿Quién acertará a olvidar los comistrajos y contubernios entre los nazis y sus víctimas? (...) Cinco millones de personas no van al sacrificio si de verdad desean evitarlo. Solo los borregos, los suicidas, los mártires y los jugadores a largo plazo colaboran con el matarife. Los judíos del Tercer Reich no eran, por supuesto, borregos ni suicidas ni mártires. Conque... Los rabinos se sentaron a la mesa y movieron, con hilos largos, a sus soldaditos de plomo: Hitler y Churchill, la Gestapo, las divisiones acorazadas, el Ejército Rojo, un mujik de Ucrania... Harían bien los arios y no arios... abandonando el yermo de la historia a los judíos que tanto gustan de triscar por ella y ciñéndose la esvástica...
Ahora soy el mejor amigo de mi padre. Lo llevo aquí, en el hombro, como el papagayo de los piratas, y todos los días charlo un rato con él.
El casting a veces depende más de la suerte y el destino que de la habilidad y el talento, desde el punto de vista del director.
La concepción estática hasta ahora dominante llevaba inexorablemente a presuponer que en cierto sentido los recursos estaban dados y eran conocidos, por lo que el problema económico de su distribución se consideraba distinto e independiente del que planteaba la producción de los mismos. En efecto, si los recursos están dados, posee excepcional importancia el cómo habrán de distribuirse entre los diferentes seres humanos tanto los medios de producción como el resultado de los diferentes procesos productivos. Todo este planteamiento ha sido demolido por la nueva concepción dinámica de los procesos de mercado y por la nueva teoría económica de la función empresarial. Ésta ha puesto de manifiesto que todo ser humano posee una innata capacidad creativa que le permite apreciar y descubrir las oportunidades de ganancia que surgen en su entorno, actuando en consecuencia para aprovecharlas. Consiste, por tanto, la empresarialidad en la capacidad típicamente humana para crear y descubrir continuamente nuevos fines y medios. Desde esta concepción, los recursos no están dados, sino que tanto los fines como los medios son continuamente ideados y concebidos ex-novo por los empresarios, siempre deseosos de alcanzar nuevos objetivos que ellos descubren que tienen un mayor valor. Y si los fines, los medios y los recursos no están dados, sino que continuamente están creándose de la nada por parte de la acción empresarial del ser humano, es claro que el planteamiento ético fundamental deja de consistir en cómo distribuir equitativamente "lo existente", pasando, más bien, a concebirse como la manera más conforme a la naturaleza humana de fomentar la creatividad.
En este mundo no hay más que dos, y sólo dos, maneras de establecer cuáles han de ser los precios de los bienes. Una es el camino del mercado libre, en el que los precios son establecidos en forma voluntaria por cada uno de los individuos que participan en el mercado. En esta situación, los intercambios se realizan en términos de beneficio para todos los que intercambian. El otro camino es la intervención violenta en el mercado, la vía hegemónica en oposición a la contractual. Tal establecimiento hegemónico de los precios significa la exclusión de los intercambios libres y la institución de la explotación del hombre por el hombre, ya que hay explotación siempre que se efectúa un intercambio sujeto a coerción.
Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar. Decidí no esperar a las oportunidades, sino buscarlas yo mismo. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. Decidí ver cada noche como un misterio a resolver. Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en ellas está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar. Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui. Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener el derecho de llamar a alguien «Amigo». Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento; «el amor es una filosofía de vida». Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente. Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.
Creo firmemente que el mejor momento de cualquier hombre, el mayor cumplimiento de todo lo que es querido, es el momento en el que ha trabajado con todo su corazón por una buena causa y se encuentra agotado en el campo de batalla -pero victorioso.
El único lugar donde el éxito viene antes que el trabajo es en el diccionario.
El diccionario es el único lugar donde el éxito viene antes del trabajo. El trabajo duro es el precio que debemos pagar por el éxito. Creo que se puede lograr cualquier cosa si usted está dispuesto a pagar el precio.
El líder nunca puede cerrar la brecha entre él y el grupo. Si lo hace, ya no es lo que debe ser. Se debe caminar por la cuerda floja entre el consentimiento que debe ganar y el control que debe ejercer.
Todo lo que heredamos, la lluvia, el cielo, el discurso, y cualquiera que trabaje en el idioma inglés en Irlanda sabe que hay el fantasma muerto del gaélico en el lenguaje que usamos y escuchamos y que esas cosas van a reflejar nuestra identidad irlandesa.
Si por "utópico" quieres decir "no realista", entonces el "buen gobierno" es una utopía en comparación con el ideal de libertad que los anarquistas sostenemos. Nosotros sabemos que las personas pueden manejar sus propias vidas. El estatista persigue irracionalmente el sueño imposible de intimidar a todo el mundo para que cumplan los caprichos de los planificadores centrales y de alguna forma hacer que esto funcione mejor que la libertad.
La razón teórica por la cual es erróneo centrarse en la democracia o en la dictadura es que los Estados –todos los Estados– gobiernan a su población y deciden si harán la guerra o no. Y todos los Estados, sean democracias, dictaduras o algún otro tipo de gobierno, están regidos por una élite. La decisión de hacer o no la guerra contra otro Estado depende de un complejo entrecruzamiento de causas, como el temperamento de los gobernantes, la fuerza de los enemigos, los motivos para la guerra y la opinión pública. Aunque esta última debe ser calibrada en cualquier caso, la única verdadera diferencia entre una democracia y una dictadura en lo que respecta a hacer la guerra es que en la primera se necesita desplegar mayor propaganda para formar la opinión pública de modo que sea favorable a los propósitos del gobierno. La propaganda intensiva es necesaria en cualquier caso, como podemos ver en el comportamiento de todos los Estados belicistas modernos que extreman sus esfuerzos para moldear la opinión. Pero el Estado democrático debe trabajar con mayor perseverancia y rapidez, y además, ser más hipócrita en la utilización de su retórica, que debe ser atractiva para los valores de las masas: justicia, libertad, interés nacional, patriotismo, paz mundial, etc. Por lo tanto, en los Estados democráticos el arte de la propaganda debe ser más sofisticado y refinado. Pero esto se aplica a todas las decisiones gubernamentales, no solo a la guerra o la paz, ya que todos los gobiernos –especialmente los democráticos– deben trabajar con perseverancia para persuadir a los ciudadanos de que todos sus actos de opresión están destinados a beneficiarlos. Lo que hemos dicho sobre la democracia y la dictadura también se aplica a la falta de correlación entre los grados de libertad interna de un país y su agresividad externa. Se ha demostrado que algunos Estados pueden permitir un grado considerable de libertad interna mientras llevan adelante guerras agresivas en el exterior; otros Estados, con gobiernos totalitarios, mantienen una política exterior pacífica. Los ejemplos de Uganda, Albania, China, Gran Bretaña, etc., encajan perfectamente en esta comparación.
El hombre con el mejor trabajo en el país es el vicepresidente. Todo lo que tiene que hacer es levantarse cada mañana y decir: "¿Cómo está el presidente?"
Creo que el oeste de Estados Unidos realmente me atrae porque es romántico. El desierto, el espacio vacío, el drama.
Hay tres cosas que permanecen en el paso del tiempo: la fe, la esperanza y el amor. Pero el mayor de ellos es el amor.
El amor es el verdadero medio por el cual el mundo se disfruta: nuestro amor a los demás, y el amor de los otros a nosotros.
El amor no empieza y termina el camino parece que pensamos que sí. El amor es una batalla, el amor es una guerra, el amor es un crecimiento.
Paciente con cáncer: Es como dicen, el hombre planea y Dios se ríe. Walter White: Eso es... pura mierda. Paciente con cáncer: ¿Perdón...? Walter White: Nunca cedas el control. Vive la vida en tus propios términos. Paciente con cáncer: Sí... No... Entiendo lo que dices. Pero, eh... el cáncer es cáncer. Walter White: ¡Al diablo con tu cáncer! He estado viviendo con cáncer durante la mayor parte del año. Desde el principio es una sentencia de muerte. Eso es lo que siguen diciéndome. Bueno, ¿adivina qué? Toda vida viene con una sentencia de muerte. Así que cada pocos meses vengo aquí para mi revisión de rutina, sabiendo que en una de esas, ¡al infierno! Tal vez incluso hoy escuche algunas malas noticias, pero hasta entonces... ¿Quién está a cargo? ¡Yo! Así es como vivo mi vida.
El amante de la vida hace que todo el mundo sea su familia, al igual que el amante del bello sexo crea el suyo de todas las mujeres hermosas que se encuentran, de los que se puede conocer, y los que son imposibles de encontrar.
Cuando entendemos que el hombre es el único animal que tiene que crear un significado, que debe abrir una brecha en la naturaleza neutral, entonces entendemos la esencia del amor. El amor es el problema de un animal que debe encontrar la vida, crear un diálogo con la naturaleza con el fin de experimentar su propio ser.