Si el individuo soberano posee el derecho absoluto a disponer de su persona y de su propiedad como mejor le parezca, entonces, naturalmente, también posee el derecho a defenderlas. El individuo tiene el derecho a la libre defensa.
Pienso que hay mucha gente buena, pero también gente mala, y los malos son aquellos que parecen disponer de todo el poder y que están en esta posición por negarnos lo que tú y yo necesitamos. Delante de esta situación, tú y yo tenemos que conservar el derecho a hacer todo lo que sea necesario por acabar con una situación así. Esto no significa que yo defienda la violencia, pero tampoco estoy en contra de la violencia en legítima defensa, que yo denomino inteligencia.
Nada es imposible; hay caminos que conducen a todo, y si no tuviéramos suficiente voluntad, siempre podríamos disponer de medios suficientes. A menudo no es más que una excusa cuando decimos que las cosas son imposibles.
Los seres humanos están acostumbrados a pensar en la inteligencia como el poder de disponer y controlar las ideas y en la capacidad de aprender como sinónimo de tener ideas. Pero aprender solo por tener ideas es realmente uno de los eventos raros y aislados en la naturaleza.
La vida no pertenece al hombre. Le sobrepasa porque ha sido recibida de Dios. Es sagrada. Ningún hombre puede disponer de ella a su antojo.
El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.