Una historia no es sólo verdad cuando se narra cómo ha sucedido, sino también cuando relata cómo pudo haber ocurrido.
La moral se exhibe cuando se está en la oposición; la política, cuando se ha obtenido el poder.
Cuando los hombres son puros, las leyes son inútiles; cuando son corruptos, las leyes se rompen.
Cuando somos jóvenes lamentamos no tener una mujer, cuando nos hacemos viejos lamentamos no tener a la mujer.
Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.
Cuando el trabajo es un placer, la vida es bella. Pero cuando nos es impuesto, la vida es una esclavitud.
Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca.
Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.
Es preciso saber lo que se quiere; cuando se quiere, hay que tener el valor de decirlo, y cuando se dice, es menester tener el coraje de realizarlo.
La mayoría de nuestras equivocaciones en la vida nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Lo arbitrario no sólo es funesto cuando se emplea para el crimen. Cuando se usa contra el crimen, también es peligroso.
El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates.
Cuando un hombre quiere matar a un tigre, lo llama deporte; cuando es el tigre quien quiere matarle a él, lo llama ferocidad.
Podemos detenernos cuando subimos, pero nunca cuando descendemos.
Cuando vienes al mundo, lloras. Cuando mueres, el mundo calla.
Creía que un drama era cuando llora el actor, pero la verdad es que lo es cuando llora el público.
El hombre prudente solo piensa en sus dificultades cuando tiene algún objetivo. Cuando no, piensa en otra cosa.
Normalmente, cuando las personas están tristes no hacen nada. Solo lloran por su condición. Pero cuando están enfadadas, provocan el cambio.
Cuando acude la buena dicha, acude para todo, y lo mismo cuando la desdicha acude.
En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.
Recesión es cuando tu vecino se queda sin empleo; depresión es cuando lo pierdes tú.
Cuando estamos más ocupados, es cuando tenemos más tiempo para divertirnos.
Quisiera abolir las pompas fúnebres. Hay que llorar a los hombres cuando nacen y no ya cuando mueren.
Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja.
Cuando enciendes un fuego con nieve, puedes apagar el fuego del amor con palabras.
Cuando recordamos que todos estamos locos, los misterios desaparecen y la vida se explica por sí sola.
Un beso es un truco encantador diseñado por la naturaleza para dejar de hablar cuando las palabras sobran.
El enamorado, si está solo, es un mendigo. Pero cuando muere, será el rey. Ahí está toda su esperanza.
Nunca pienso en las consecuencias de fallar un gran tiro… cuando se piensa en las consecuencias, se está pensando en un resultado negativo.
Cuando un amigo nos pide algo, la palabra "mañana" no existe.